EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
El doctor Namphi Rodríguez estaba supuesto a ingresar como árbitro del Tribunal Constitucional en la flamante selección de integrantes de esta corte llevada a extremo por el Consejo Doméstico de la Magistratura en diciembre de 2023.
Sin requisa, situaciones de final minuto, surgidas al beneficio del propio Consejo y de las deliberaciones, impidieron que el buen amigo Namphi ingresara a la matrícula de la corte que tiene la palabra final en materia de constitucionalidad.
Quienes desde las gradas siguen estos procesos pero que no tienen informaciones de primera mano, ignorarán qué sucedió que el dificultoso y prolífico jurista quedó fuera del Constitucional. Muchos sí lo sabemos.

Pasados dos primaveras de aquella aspiración frustrada, el Consejo, encabezado por el presidente Luis Abinader, escoge a Namphi como árbitro de la Suprema Corte de Probidad, una designación que ha llenado de mucha satisfacción a quienes nos consideramos sus amigos.
La alternativa de Hamphi ha sido una buena audacia del Consejo de la Magistratura, pues su trayectoria en el gimnasia y en la sociedad representará un aporte significativo a la Suprema, pues su pertrechos sumarial le convierten en uno de los juristas de este tiempo mejor formado.
Namphi, quien incluso es periodista, se ha dedicado en los últimos primaveras a la producción de textos en varios ámbitos del Derecho, aporte que enriquece la relación jurídica.
Sus textos sirven de consulta para abogados y estudiantes, quienes tienen en esta relación materiales excepcionales en materia constitucional y administrativa.
No dudo en afirmar que la selección de Namphi ha sido uno de los pasos más acertados del Consejo Doméstico de la Magistratura en los últimos primaveras, lo que podremos documentar con el seguimiento al trabajo que acaba de iniciar.
Debemos ojear, en honor a la verdad, que la flagrante composición de la Suprema Corte tiene incluso un cabal y correctamente reses prestigio, lo cual podemos sustentar en el hecho de que no se ha gastado envuelta en ningún tipo de cuestionamiento, en un país donde los maledicentes, perversos y malandrines de redes, plataformas y medios digitales están siempre prestos a dañar reputaciones.
En ese condición de productividad que ha dirigido el magistrado Luis Henry Molina, la arribada de Hamphi—y incluso de los demás jueces seleccionados—sería un refuerzo esencial para afianzar un trabajo que beneficia a todos,
Nelsonencar10@gmail.com
JPM
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