SAN JUAN.- Decenas de activistas se manifestaron frente al Consulado Normal de la República Dominicana en Puerto Rico para exigirle viejo visibilidad en la protección de los derechos de la comunidad migrante y que desista de pedirles a los dominicanos que “colaboren” con los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).
Hilda Marcial, portavoz de Comuna Caribe, denunció que, en medio de la ataque antinmigrantes de la establecimiento de Donald Trump, el consulado “ha fallado” en establecer mecanismos sólidos de apoyo y atención médica a la comunidad, que esta misma semana perdió a un trabajador que tuvo miedo de asistir al hospital y ser detenido.
“Hace unas semanas, (el consulado) emitió un comunicado de prensa muy nefasto e insensible, con muy poca empatía y compasión en dirección a las personas migrantes dominicanas, diciéndoles que apoyaban las políticas migratorias de Trump”, esbozó Marcial, desde el vestíbulo del Edificio Cobian’s Plaza, donde ubica la sede de la institución.
El Nuevo Día solicitó una reacción del cónsul dominicano en la isla, Rosendo Arsenio Borges Rodríguez, pero no recibió al momento de publicación.
A principios de diciembre, Borges Rodríguez aseguró, delante los reclamos de su comunidad, que iba a velar por los “derechos humanos” de los dominicanos y buscaría mecanismos para que las personas deportadas pudieran recuperar sus capital.
La directora del capítulo específico de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, Annette Martínez Orabona, reiteró al consulado, y cualquier otro cuerpo consular que “represente comunidades de migrantes en Puerto Rico, que debe denunciar activamente los abusos y violaciones de derechos humanos cometidos por autoridades locales y federales contra personas migrantes, así como unirse a las familias afectadas de forma inmediata y transparente, cumpliendo con su función consular”.
A diferencia del consulado dominicano, Martínez Orabona comentó que han tenido múltiples conversaciones y orientación en servicios legales con el cónsul mexicano en Puerto Rico, Juan Manuel Calderón.
“En el Día Internacional de Solidaridad con las Personas Migrantes, desde Puerto Rico, pues, igual que en muchísimos otros lugares del mundo, estamos expresando nuestra solidaridad con las personas migrantes y, en estos momentos que vemos estas políticas antiinmigrantes tan violentas, con más necesidad”, declaró, en tanto, Marcial.
Encajado en la entrada del consulado, el categoría –liderado por la campaña “Portar es un Derecho”– colocó unos barcos de papel y una red de personas sujetadas de las manos, con mensajes alusivos a los derechos humanos de las comunidades migrantes tanto en Puerto Rico como en República Dominicana.
De la mano del padre haitiano Olín Pierre Marcial llevó hasta la oficina un cartel con la frase: “Las vidas dominicanas y haitianas importan”.
Compártelo en tus redes:






