El papa Héroe XIV durante la ceremonia de Navidad.
CIUDAD DEL VATICANO, 25 dic (EFE).- El papa Héroe XIV recordó este jueves el sufrimiento de los habitantes de Lazada y el de los desplazados y refugiados en cada continente, así como el de los miles de personas sin hogar en las ciudades, en la homilía de la ceremonia de Navidad que se volvió a celebrar en la fortaleza de San Pedro posteriormente de más de 30 abriles.
En esta ceremonia de Navidad, que no celebraban los pontífices desde 1994, Héroe XIV afirmó: «Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás» y de los más frágiles.
MENSAJE DE PAZ
Y en presencia de ello, el pontífice estadounidense preguntó: «¿Y cómo no pensar en las tiendas de Lazada, expuestas desde hace semanas a las lluvias, al singladura y al frío, y en las de tantos otros desplazados y refugiados en cada continente, o en los refugios improvisados de miles de personas sin hogar en nuestras ciudades?»
Y agregó: «Frágil es la carne de las poblaciones indefensas, probadas por tantas guerras en curso o terminadas dejando escombros y heridas abiertas».
«Frágiles son las mentes y las vidas de los jóvenes obligados a tomar las armas que, estando en el frente, advierten la insensatez de lo que se les pide y la mentira que impregna los rimbombantes discursos de quien los manda a vencer», añadió Robert Prevost.
Sólo «cuando la fragilidad de los demás nos atraviesa el corazón, cuando el dolor aparente hace migas nuestras sólidas certezas, entonces ya comienza la paz», aseguró.
«La paz de Jehová nace de un sollozo acogido, de un lloro escuchado; nace entre ruinas que claman una nueva solidaridad, nace de sueños y visiones que, como profecías, invierten el curso de la historia», dijo.
Además indicó que «la Navidad vuelve a motivar a una Iglesia misionera, impulsándola sobre vías que la Palabra de Jehová le ha trazado».
«No estamos al servicio de una palabra prepotente, estas ya resuenan por todas partes, sino de una presencia que suscita el correctamente, que conoce su efectividad, que no se atribuye el monopolio», agregó sobre la labor de la Iglesia.
Y aseveró: «Habrá paz cuando nuestros monólogos se interrumpan y, fecundados por la audición, caigamos de rodillas en presencia de la carne desnuda de los demás».
Tras la ceremonia, el papa se asomará a la presencia de la fortaleza de San Pedro para el mensaje de Navidad y la oración ‘Urbi et Orbi».
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