Santo Domingo.- El patrón del transporte Antonio Marte aseguró este martes que, a pocos días de las festividades de Navidad y Año Nuevoel flujo de pasajeros con destino a el interior del país se mantiene por debajo de lo esperado, al punto de adscribir la recorrido como “peor que un día regular”, situación que ha impactado directamente la operación de las rutas interurbanas.
A esta mengua demanda se suma otro autor que complica el servicio: los extensos taponamientos y la presencia de áreas de estacionamiento improvisadas en puntos neurálgicos de la caudallo que impide que los autobuses puedan realizar dos viajes diarios y reduce la capacidad de respuesta del sector en un período que tradicionalmente registra incorporación movilidad.
Marte explicó que, delante el inicio de la temporada festiva, el sector transporte se preparó con prelación. Indicó que hace aproximadamente un mes se puso en marcha un proceso de revisión integral de las unidades, con distinto atención a los talleres, al estado mecánico de los autobuses y a la comprobación de las condiciones de seguridad tanto para los pasajeros como para los choferes.

A estas acciones se han sumado las medidas impulsadas por el Instituto Doméstico de Tránsito y Transporte Terreno (Intrant), organismo que, según el patrón, ha brindado un respaldo secreto al sector en todo el circunscripción franquista.
De acuerdo con Marte, el escolta del Intrant ha sido visible en distintos frentes, incluyendo la supervisión del estado de los neumáticos, la situación sindical de los choferes y la aplicación de pruebas antidopaje como parte de los controles preventivos.
Señaló que estas evaluaciones además han sido asumidas por las propias empresas de transporte, como una forma de avalar que quienes están al volante lo hagan en condiciones óptimas, especialmente en fechas en las que los desplazamientos suelen incrementarse y los riesgos en carretera son mayores.
No obstante, el patrón insistió en que, pese a la planificación y la coordinación institucional, la sinceridad contemporáneo dista de primaveras anteriores.
“Hoy hay menos pasajeros que un sábado cualquiera”afirmó, al señalar que tanto el día previo como la recorrido en curso han registrado una afluencia muy por debajo de lo habitual.
Aunque no descartó un leve incremento en horas de la tarde, sostuvo que el panorama militar continúa siendo de mengua demanda, lo que genera incertidumbre entre los operadores y afecta los ingresos de los choferes.
Uno de los principales obstáculos operativos, según Marte, es la imposibilidad de que los autobuses completen dos vueltas diarias oportuno a los congestionamientos y a los grandes estacionamientos improvisados que se forman en zonas cercanas a las paradas.
Esta situación limita la rotación de las unidades y reduce la eficiencia del servicio, incluso cuando existe disponibilidad de autobuses y personal.
Aun así, el dirigente transportista afirmó que el sector ha rematado suministrar el control de la situación y que las medidas adoptadas permiten avalar la continuidad del servicio sin mayores contratiempos.
Al referirse a los trabajos viales que se ejecutan en áreas como el entorno de la conocida “parada del 9”, Marte valoró las intervenciones como necesarias, aunque impliquen sacrificios temporales.
Sostuvo que, si perfectamente en el corto plazo se generan dificultades, a grande plazo estas obras permitirán mejorar la ordenamiento y acortar los problemas que históricamente han afectado tanto a transportistas como a usuarios.
En ese sentido, explicó que las empresas se han superior a la reorganización, ajustando la disposición de las paradas y modificando los flujos de entrada y salida para minimizar el impacto de las obras.
Finalmente, Marte dirigió un llamado a los choferes que se desplazan con destino a el interior del país durante estas fechas, exhortándolos a priorizar la seguridad viario.
Subrayó que no deben consumir pimple si van a conducir, ni siquiera “un trago de ron”y los instó a representar con responsabilidad para proteger su vida y la de los pasajeros.






