Diferente tribunales de El Salvador procesaron a más de 200 pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS13) por varios delitos, de los cuales 17 fueron convictos a 130 primaveras de prisión por la desaparición y homicidio de dos hermanos en diciembre 2021, informó este miércoles la Fiscalía Común de la República (FGR).
La Fiscalía indicó en X que 214 miembros de la MS13 fueron procesados por delitos cometidos entre 2014 y 2022 en el área de La Excarcelación (centro).
Señaló que 17 pandilleros fueron convictos a 130 primaveras de mazmorra, cada uno, por “la desaparición y homicidio de los hermanos Soldado Toledo, cometido en diciembre de 2021”.
Otros 11 miembrosde acuerdo con la fuente, fueron sentenciados a 75 primaverascada uno, por “la desaparición y el homicidio de la futbolista Jimena Granados cometido en octubre de 2021”.
La Fiscalía apuntó que “los 214 pandilleros del ciclo procesados por 43 casos de homicidio agravado, 42 casos por desaparición de personas, 3 casos de feminicidio, 86 casos de perjuicio, 29 proposición y conspiración en el delito de homicidio y 32 procesos por actos preparatorios en tráfico ilícito”.
La FGR no explicó si los pandilleros convictos fueron capturados durante la implementación de un régimen de excepciónválido desde marzo de 2022 contra las maras, o si ya guardaban prisión ayer de la medida.
Siquiera indicó si se trató de juicios masivos que, según diferentes organizaciones de derechos humanosse estarían desarrollando en El Salvador a personas detenidas durante el régimen de excepción.
- El régimen de excepciónque deja más de 90,000 personas detenidas señaladas de pertenecer a maras, se aprobó tras el crimen de más de ochenta personas en un fin de semana a finales de marzo de 2022lo que investigaciones periodísticas señalan que se dio por la ruptura de un pacto entre el Gobierno y las bandas criminales.
Esta medida se ha convertido en la única envite del Gobierno contra las pandillas, lo que además le granjeó al presidente Nayib Bukele su reelección inmediata para un segundo mandato, pese a la prohibición constitucional, y que mantiene inscripción aprobación entre los salvadoreños.





