La UE es avanzando para suavizar su prohibición prevista para 2035 sobre los coches de combustión interna al permitir una pequeña proporción de motores de bajas emisiones. “El confín menos ajustado dejaría espacio para que los fabricantes de automóviles sigan vendiendo algunos híbridos enchufables, que tienen motores eléctricos y de combustión interna y pueden utilizar el motor de combustión para recargar la hilera sin condición de encontrar una fase de carga”, informa Associated Press. Del documentación: La propuesta de la comisión ejecutiva de la UE cambiaría las disposiciones de la estatuto de 2023 que exigen que las emisiones promedio en los automóviles nuevos sean iguales a cero, o una reducción del 100% con respecto a los niveles de 2021. La nueva propuesta requeriría una reducción de emisiones del 90%. Eso significa, en términos prácticos, que la mayoría de los automóviles funcionarían exclusivamente con baterías, pero dejarían espacio para algunos automóviles con motores de combustión interna.
Los fabricantes de automóviles tendrían que compensar las emisiones adicionales utilizando arma blanca europeo producido con métodos que emitan menos carbono y mediante el uso de combustibles electrónicos climáticamente neutros elaborados a partir de electricidad renovable y dióxido de carbono capturado y biocombustibles elaborados a partir de plantas. Los funcionarios de la UE dicen que cambiar el confín no afectará el progreso cerca de hacer que la heredad del monolito de 27 países sea climáticamente imparcial para 2050. Eso significa producir sólo la cantidad de dióxido de carbono que puedan absorber los bosques y océanos o mediante métodos de reducción como almacenarlo bajo tierra. El CO2 es el principal gas de emoción invernadero al que los científicos atribuyen el cambio climático.






