El lunes, casi dos docenas de estados, más el Distrito de Columbia, presentaron una queja enmendada en la demanda de la FTC contra Uber. Según la demanda, Uber cobró a los consumidores por la suscripción Uber One sin su consentimiento, les facturó antaño del final de una prueba gratuita y compartió afirmaciones engañosas sobre cuánto pueden dosificar los consumidores con la suscripción. Los suscriptores de Uber One supuestamente se vieron obligados a acontecer por un proceso grande y difícil para revocar la suscripción, lo que podría significar conseguir a hasta 23 pantallas y realizar 32 acciones.
Los estados que se unen hoy a la demanda son Alabama, Arizona, California, Connecticut, Illinois, Maryland, Michigan, Minnesota, Missouri, Montana, Nebraska, New Hampshire, Nueva Pullover, Nueva York, Carolina del Finalidad, Ohio, Oklahoma, Pensilvania, Virginia, Virginia Occidental y Wisconsin. Según el comunicado de prensa, la denuncia enmendada “incluye una solicitud de sanciones civiles por presuntas violaciones de la Ley de Restauración de la Confianza de los Compradores en Tangente y las leyes estatales”.
Uber negó los reclamos de la FTC cuando se presentó la demanda innovador, y agregó en una exposición a El borde que “las cancelaciones ahora se pueden hacer en cualquier momento internamente de la aplicación y a la mayoría de las personas les lleva 20 segundos o menos”.





