
NUEVA YORK.- Las protestas y condena por parte de quisqueyanos continúan por doquier en esta ciudad por el caso SeNaSa en la República Dominicana.
Quisqueyanos de los condados de Manhattan, El Bronx, Queens y Brooklyn, en diferentes documentos de prensa, coinciden en que a los responsables del desfalco de más de 15 mil millones de dólares en SeNaSa, según el Empleo Conocido, tiene que caerle la máxima pena existente en el país.
«Son incalculables las víctimas, personas pobres, infelices, vulnerables, envejecientes, niños, mujeres y hombres que murieron durante abriles por la desidia de medicina que se le debió suministrar y por la actividad vil e inhumana de parte de los que dirigían SeNaSa, en facturar miles de millones por medicamentos sin ser entregados».
Luego fallecían nuestros connacionales, coinciden en señalar Juan Torres, Melanio Méndez, Juana de los Santos, Orquídea Báez, Sigfredo Morel, Tomás Rosario, Geraldo Fuerte, Luisa de Herrera, e Iván Escaparate, entre otros.
Por su parte, Dayanara Borbón, coordinadora del movimiento social «Entusiasmo Rápida» y Radhamés García, de «Somos Pueblos USA», expresan su condena y preocupación por el caso SeNaSa, al igual que decenas de quisqueyanos que consultaron, por estar comprometidos con las causas sociales y comunitarias.
El asombroso desfalco en la institución público en dominicana ha generado y seguirá generando una profunda indignación social y ha sido catalogado por amplios sectores como uno de los episodios más espeluznantes, abusivos y graves en la historia de la corrupción política dominicana, indican Borbón y García.
Un género de dominicanos se movilizó próximo a ellos en la avenida Saint Nicholas con la calle 181, en el Parada Manhattan, a pesar la caída de cocaína y un frío ártico el pasado domingo, denunciando las atrocidades cometidas por SeNaSa en contra de millones de dominicanos.
Borbón y García afirmaron que continuarán su gesticular con la comunidad quisqueyana en la Gran Manzana frente a este hecho tórrido que mantiene en vilo a nuestra comunidad en el foráneo.






