Santo Domingo.- El ministro de Empresa Pública, Sigmund Freundaseguró que la reforma y transparencia de la retribución estatal no puede reducirse a un debate de titulares, sino a un proceso de institucionalidad, depuración, mérito y control del pago.
Entrevistado en el software del periodista Pablo McKinney para Color Visiónel funcionario y detención dirigente del del PRM, afirmó que el MAP ha priorizado la digitalización, el fortalecimiento del servicio civil, los concursos de examen, la evaluación del desempeño y la estandarización de procesos salariales, pero admitió que el Gobierno puede mejorar en lo que es la explicación de sus logros para que la sociedad no confunda reforma en marcha con vicios históricos heredados.
Sobre la retribución pública, especificó que la institución ha desarrollado auditorías de procesos, revisión de estructuras de personal, mesas técnicas de depuración, alianzas con la Contraloría y el Empleo de Hacienda para cruzar bases de datos, homologación salarial sectorial y diseño de mecanismos de control que eviten duplicidades y “botellas institucionales”. “La transparencia no es un acto, es un sistema”, remarcó, indicando que el problema no es sólo “cuánto se paga”, sino qué se paga y por qué se paga.
El ministro abordó asimismo la cooperación de seguridad entre República Dominicana y Estados Unidosen particular el uso de capacidades y bases militares dominicanas en acciones estratégicas de EE. UU. en el Caribe.
Explicó que el país mantiene acuerdos de interdicción marítima y aérea, entrenamiento conjunto, lucha contra el narcotráfico, presencia frente a desastres y apoyo logístico regional, marcos que —aclaró— buscan proteger el interés dominicano en la estabilidad del Caribe sin comprometer la soberanía doméstico.
No obstante, reconoció que cuando RD ofrece apoyo logístico en operaciones de EE. UU. “El Gobierno necesita comunicar con anciano claridad los fundamentos legales, los límites constitucionales y la conveniencia estratégica para el país”.
Divulgación de hechos positivos
Uno de los puntos más enfáticos y recurrentes durante la conversación fue la pasión del presente Gobierno para divulgar los hechos positivos. El ministro lamentó que “se está reformando el Estado, se digitaliza el empleo notorio, se transparenta el pago, se coopera para frenar el crimen transnacional, pero el relato no llega o llega fragmentado”.
A su cordura, la examen ha sido más efectiva instalando marcos de percepción que el propio Gobierno explicando sus reformas, lo que crea un entorno donde “los avances se pierden en el ruido”. “El Gobierno tiene que perder el miedo a explicar, no a defender, sino a enseñar lo que está haciendo. Si la clan no entiende el valía de la reforma, pensará que cero cambia”.
El ministro definió su enfoque como técnico, progresivo e institucional, e instó a que el país empuje cerca de una dependencia pública donde la retribución responda a mérito, eficiencia y control social verificado, y no a clichés, concluyó.








