@abrilpenaabreu
Hace unos meses, el país celebró la supuesta “juicio” política cuando los expresidentes Danilo Medina y Leonel Fernández se reunieron con el presidente Luis Abinader para musitar del tema migratorio. Pero el tiempo ha demostrado que aquello fue más que un mueca de cortesía. Poco más se estaba cocinando. Poco que ameritaba que la clase política se unificara, y eso no ocurre en este país por un simple trámite fronterizo.
Hoy vuelve a repetirse el patrón. Para autorizar a Estados Unidos el uso de infraestructura aérea dominicana con fines “logísticos”, el Gobierno informó previamente a los expresidentes. ¿Fue solo por eso? ¿O es la parte visible de conversaciones más profundas? La verdad es simple: hay temas tan sensibles que nunca se harán públicos, porque lo que está en coyuntura trasciende al gobierno de turno.
Reforzamiento de la frontera, mensajes medidos, acuerdos discretos, jerigonza diplomático que evita el pánico y, sobre todo, una mecanismo política inusual. Cuando esas piezas aparecen juntas, envían un mensaje claro: poco se está moviendo en el tablero regional, y República Dominicana no puede enfrentarlo fragmentada.
Esperemos que todo quede en prevención, planificación y previsión.
Este país lleva décadas en relativa paz, y es evidente que las nuevas generaciones no están preparadas para escenarios que se parezcan —ni de remotamente— a los que otras generaciones vivieron.
Mientras tanto, solo nos queda esperar, rezar que falta llegue hasta nuestras puertas y rastrear, una vez más, la juicio mostrada por la clase política en estos tiempos inciertos.
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