En el situación del Día Internacional de la Exterminio de la Violencia contra la Mujer, el Observatorio de Derechos Humanos de Grupos Vulnerables lanzó un llamado urgente a las autoridades y a la sociedad dominicana para enemistar la violencia de categoría en todas sus manifestaciones.
“La violencia contra las mujeres no puede seguir normalizándose, ni en las calles ni en las redes”, advirtió Manuel Meccariello, director de la entidad.
Aunque los feminicidios registraron una reducción de 30.98 % en 2025, con 49 casos reportados por Interior y Policía y 53 confirmados por el Profesión de la Mujer, la emblema sigue siendo intranquilizante. A esto se suman 57,538 denuncias por violencia intrafamiliar y de categoría, lo que evidencia que el problema persiste.
Violencia digital en aumento
El Observatorio alertó sobre el crecimiento de la violencia en entornos digitales. Según el Estudio VBGFT (2023), seis de cada diez dominicanas han sufrido agresiones en término. Encima, el 90 % de adolescentes entre 16 y 25 primaveras ha recibido amenazas sexuales en redes sociales y más del 5 % ha sido víctima de sextorsión.
“Una sola víctima es demasiado. Es hora de proceder con firmeza y mecanismo, incluso en el mundo digital”, enfatizó Meccariello.
Un problema estructural
La Ordenamiento Mundial de la Salubridad estima que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual. En República Dominicana, el engendro no solo se expresa en agresiones físicas, sino incluso en violencia simbólica y mediática, cuando los medios reproducen estereotipos, culpabilizan a las víctimas o presentan los hechos como “crímenes pasionales”.
El Observatorio recordó que el estilo importa: titulares como “Mujer muere apuñalada” invisibilizan al atacante.
Modalidades más frecuentes en redes
Entre las formas más comunes de violencia digital se encuentran el ciberacoso sexual, el remesa de imágenes explícitas y proposiciones no deseadas; el doxing, que consiste en imprimir datos personales para humillar; la sextorsión, mediante amenazas de difundir fotos íntimas; y el ciberhostigamiento, que incluye monitoreo obsesivo, uso de aplicaciones agente y persecución en término.
Exigencias del Observatorio
La entidad pidió campañas masivas de prevención y educación digital, servicios gratuitos de atención psicológica, más casas de acogida para mujeres en peligro, protocolos ágiles y seguros para denuncias, fortalecimiento institucional y sumarial, y un Código Penal más robusto que tipifique delitos como sextorsión, ciberacoso y pornografía de venganza. Igualmente solicitó la creación de subunidades especializadas en el Profesión Manifiesto para investigar delitos digitales con enfoque de categoría y veterano responsabilidad de las plataformas tecnológicas para alertar el acoso y la difusión no consentida de imágenes.
Rol de los medios
El Observatorio instó a los medios a evitar titulares que culpabilicen a la víctima, incluir contexto estructural como el machismo y la desigualdad, no usar imágenes morbosas ni sensacionalistas, dar seguimiento a los casos y representar las fallas del sistema, adicionalmente de incluir líneas de ayuda.
¡No más excusas! La erradicación de la violencia contra la mujer es una responsabilidad colectiva que exige compromiso político, reformas legales y un cambio cultural profundo.








