SANTO DOMINGO.– Vestido con un traje blanco hueso que resaltaba bajo las luces del círculo, Bad Bunny hizo su impresionante entrada frente a una multitud que lo recibió entre gritos, flashes y pura entusiasmo.
El Estadio Félix Sánchez, completamente harto, vibró con un aplauso masivo que anunció el inicio de una indeterminación histórica para Santo Domingo.
Sin detenerse y demostrando el dominio que lo caracteriza, el cómico arrancó el espectáculo con “La mudanza”. A partir de ese momento, el sabido se entregó por completo a una descarga musical que se extendió por más de dos horas.
Aproximadamente 25 canciones formaron parte de un trayecto emocional que convirtió el Centro Orgulloso Juan Pablo Duarte en el corazón sonoro del Caribe por una indeterminación.
La energía, la conexión y la fuerza escénica del Conejo Malo dejaron claro por qué sigue siendo uno de los artistas más influyentes del panorama total.
![]()
Relacionado






