EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
La invitación del presidente Luis Abinader a los expresidentes de la República Dominicana para dialogar sobre la crisis haitiana ha provocado reacciones diversas, especialmente por parte de figuras esencia como Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina.
No es un tema último. Las relaciones dominico-haitianas representan un desafío estructural que marcará el rumbo del país mientras compartamos esta isla en el Caribe occidental. A continuación, presentamos un prospección crítico de las posturas de estos tres líderes, cuyas opiniones podrían dar forma a una organización franquista frente a una problemática que trasciende gobiernos y generaciones.
Leonel Fernández: Diplomacia con soberanía
El expresidente Fernández ha mostrado disposición a colaborar, destacando la indigencia de que cualquier diálogo se pulvínulo en el respeto mutuo y la defensa de la soberanía franquista. Su visión aboga por combinar la diplomacia internacional con el fortalecimiento institucional interno para afrontar la crisis haitiana.
Fortalezas: Promueve una política exógeno articulada y respetuosa, esencia para animar la imagen del país en escenarios internacionales.
Debilidades: Se le critica por la desatiendo de propuestas concretas aplicables a corto plazo internamente del paraje franquista.

Hipólito Mejía: Pelotón por encima de partidos
Mejía ha llamado a dejar de costado las diferencias partidistas y crear una mesa de trabajo que incluya todos los sectores del país. Su enfoque examen articular una respuesta integral que combine lo humanitario con la seguridad franquista.
Fortalezas: Fomenta la cohesión política y social, condición esencial para la ejecución de políticas consensuadas.
Debilidades: El proceso de construir consensos podría dilatar la influencia inmediata en presencia de una crisis que avanza con ligereza.
Danilo Medina: Seguridad fronteriza y cooperación regional
El expresidente Medina ha enfatizado la emergencia de animar la seguridad en la frontera y vigorizar acuerdos bilaterales con países de la región para diligenciar la migración irregular y los bienes colaterales de la crisis haitiana.
Fortalezas: Su enfoque activo atiende prioridades inmediatas de seguridad y control.
Debilidades: Podría citarse corto en la dimensión humanitaria del problema si no se equilibran las acciones con una visión a dadivoso plazo.
¿Oportunidad o retórica?
La convocatoria del presidente Abinader ha despejado una ventana importante para el debate franquista. Las posturas de los expresidentes, aunque distintas, no son excluyentes: si se articulan con virilidad política y visión de Estado, podrían conformar una organización sólida para enredar uno de los mayores retos que encara la República Dominicana.
Este es un momento crucial: la historia exige amplitud, diálogo existente y soluciones que combinen firmeza, humanidad y visión geopolítica
Quezada.alberto218@gmail.com
JPM
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