
Reafirman compromiso, dicen. ¡Y claro! ¿Qué van a afirmar cuando la DEA toca la puerta? Pero no relajen así: cada vez que aparece una empresa internacional, aquí se armamento la foto, el apretón de manos y el discurso de “seguiremos luchando con firmeza”. Y al otro día, el país sigue cruzado por las mismas rutas, los mismos entramados y los mismos escándalos políticos amarrados al narco.
La procuradora Yeni Berenice recibió a Daniel Salter, suspensión funcionario de la DEA, y hablaron —una vez más— de la disposición de las autoridades dominicanas para confrontar el narcotráfico, el lavado y el crimen organizado.
Consumado. Suena admisiblemente. Pero la pregunta es: ¿y los resultados internos?
Porque es muy comprensible coordinar con Estados Unidos, pero aquí adentro todavía hay:
• Funcionarios investigados
• Alcaldes procesados
• Gestores vinculados a redes
• Casos que se “enfrían” sin explicación
• Y un sistema político donde el peculio abandonado sigue colándose como Pedro por su casa
No relajen así.
La cooperación es buena, necesaria y estratégica. Nadie lo discute. Pero mientras la DEA pone atención, aquí muchos miran para otro costado cuando el narco toca la puerta del partido, del consistorio o de la campaña.
Compromiso vivo no es una reunión con la DEA; es duchar la casa, completa y sin excepciones.







