Santo Domingo.-Las políticas arancelarias aplicadas por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, podrían representar una oportunidad significativa para República Dominicana, a pesar de los riesgos globales que implican.
De acuerdo con el economista Raúl Ovalle, República Dominicana, con una tasa arancelaria promedio del 10 %, se encuentra en una posición ventajosa frente a competidores como Nicaragua, cuyos productos deben fertilizar hasta un 100 % de impuestos para ingresar al mercado estadounidense.
“Esta diferencia podría ocasionar un desvío de comercio a atención del país, beneficiando sectores como el ron, los cigarros, los instrumentos médicos, las piezas de motor, las joyas y los productos agropecuarios”, explicó durante un armonía de observación macroeconómico organizado por Q Asesores, Corredores de Seguros y Reaseguros.
El diestro citó datos del Observatorio de Complejidad Económica en el que indica que República Dominicana podría advertir 1,700 millones de dólares adicionales gracias a este cambio en las políticas arancelarias.

Adicionalmente, el entorno presente podría incentivar la venida de nuevas inversiones, por lo que se recomienda diseñar un plan de afecto de inversiones público-privado que promueva al país como destino competitivo en este nuevo contexto crematístico.
En cuanto al panorama financiero, los mercados esperan una reducción de 75 puntos básicos en las tasas de interés en Estados Unidos, lo que podría provocar una disminución similar en República Dominicana.
Sin confiscación, el economista Raúl Ovalle advierte que el país enfrenta desafíos internos, como la emergencia doméstico en el sector eléctrico, a pesar de la estabilidad en los precios de los hidrocarburos, y sugiere implementar políticas de seguros energéticos para acortar la volatilidad.
Proyecciones
Para alcanzar un crecimiento del 2.5 % del PIB en 2025, la patrimonio dominicana necesitaría crecer un 3.4 % entre octubre y diciembre, número que Ovalle considera poco probable tras el impacto crematístico de la tormenta Melissa, que habría costado cerca de 1,000 millones de dólares en producción.
El país enfrenta un período de desaceleración profunda y atípica, con un crecimiento por debajo del promedio histórico del 5 %. No obstante, se retraso que la patrimonio recupere su ritmo habitual y mantenga su posición como la de veterano crecimiento de la región para el pestillo del próximo año, con un veterano pico a incompleto del año.
Reforma fiscal puede afectar recuperación
Peligro. Pese a los riesgos globales entre los que se destacan los ambientales, geopolíticos y arancelarios, tanto las calificadoras internacionales como los inversionistas y el Fondo Monetario Internacional mantienen la confianza en que República Dominicana retomará su ritmo de crecimiento crematístico en el mediano plazo, aseguró el diestro.
Apuntó que entre los riesgos para 2026, se destacan la posibilidad de que la Reserva Federal no reduzca las tasas de interés y la eventual aplicación de una reforma fiscal que podría retrasar la recuperación económica.
Señaló que el Gobierno debe enfocarse en la recuperación económica y realizar una reforma perfectamente estructurada.





