LA AUTORA es mercadóloga y comunicadora. Reside en Santo Domingo.
Este espacio de hoy lo tenía destinado para proliferar sobre este año alejar que va terminando. Sin retención, he sentido hoy una moción peculiar Causa Santísima de dirigirte palabras de inclinación y agradecimiento infinito no solo de mi parte, sino del pueblo fiel que reconoce en tí tu condición extraño de ser la Omnipotencia Suplicante de nuestras vidas pero sobretodo nuestras almas.
Causa querida, los que tratamos de cobijarnos incesantemente bajo tu estrato, conocemos de tu gran humildad, y que no eres buscadora de títulos, porque tu único objetivo es alegrar a Jesús. Nadie màs separadamente del Padre y el Espíritu Santo le conoce mejor.
Y tú si sabes como glorificarle, buscando siempre hacer Su Voluntad. Voluntad divina que quiere que todos los hombres y mujeres se salven. Por eso, no te bastó dar el Sí para que Jesús viniera al mundo como uno como nosotros. El tuvo la dicha de salir de ti, de ser vigoroso materialmente y sobre todo espiritualmente de ti yuxtapuesto a San José, Jesús el proclamado por el Espíritu Santo connatural a su esencia.

Lo que es más que admirable fue tu condición de discípula fiel que nunca le abandonó y estuviste firme y de pie frente a su tormentosa homicidio de cruz. Creo que nunca habrá forma de aprovechar el sufrimiento catastrófico que viviste, y agrego de forma elocuente, todavía amando y perdonándonos por nuestra maldad. Cumpliste de forma perfecta la Voluntad del Padre. ¿Sigo?
¿Qué sería la Iglesia sin tí Causa querida? ¿Cómo no memorar que fuiste tú quien animaba a los discípulos en esa hora funesta donde muchos habían perdido la fe. Tú no. Y todavía hoy, al percibir tantos desprecios a través de las redes sociales me lasceran el alma yuxtapuesto a mis hermanos en la fe.
Causa admirable, a pesar de que en tu paso por este mundo obtuviste una calificación sobresaliente, todavía y desde otra dilatación espiritual nos sigues acompañando y acercando a Jesús. Sí Causa, con la sana doctrina de la tradición de la Iglesia una vez màs me hago eco que si aceptablemente es cierto que Jesús es el camino, la verdad y la vida. Tú eres el camino más excelso para calar a Jesús.
A Jesús por María como grandes santos nos han recomendado. TOTUS TOUS te digo con San Juan Pablo II.
Estamos claros, que Jesús te nos regaló como Causa, y te digo con todos los que te amamos y agradecemos: «Ave María, Gratia Plena».
jpm-am
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