
Por Danylsa Vargas
El Seguro Médico para Maestros (SEMMA) nació con el propósito de certificar el entrada a la vigor de los docentes dominicanos y sus familias. Sin confiscación, lo que debía ser un maniquí de protección ha quedado rezagado frente a las demandas actuales del sector educativo.
Y es que en presencia de los descréditos que ha atravesado: compromiso financiero crónico, coberturas insuficientes, procesos burocráticos lentos y entrada desigual a servicios médicos, a mermada la confianza de los maestros a afiliarse a su seguro médico.
Y es que el SEMMA está en presencia de el liza de restablecerse la afiliación, comunicar, entregar que su red cuenta comas de 5 mil 700 centros de servicios médicos afiliados en todo el país, como otras ARS del sector privado y no dos centros en Santo Domingo y Santiago, como se piensa.
Hoy en día SEMMA cuenta con unos 192 mil afiliados, entre maestros y dependientes, y desde la presente encargo que encabeza el médico Luis Renée Canaán, no existe compromiso financiero, hasta el punto de ajustar de los salarios de los médicos que laboran para sus centros de encargo directa.
Avalar un seguro de vigor competente para los educadores es investigar que la educación no avanza sin dignidad para quienes la hacen posible. Es con acciones, campañas e iniciativas que lograrán demostrarles a los maestros que su aseguradora de vigor está en igualdad de capacidad que otras ARS de recibirlos y ofrecerles los servicios de vigor que requieran, tantos es sus centros de autogobierno, como en cualquier otra de la red privada.






