El Pregonero, Santo Domingo. –El dirigente político, abogado y clásico Aneudy De Valiente M. advirtió que el Partido Revolucionario Innovador (PRM) atraviesa un momento básico que exige una profunda renovación interna para surtir la conexión con su cojín social y respaldar la continuidad en el poder más allá del año 2028.
En un artículo titulado “¡El PRM tiene que reinventarse, urgente!”, publicado en El Pregonero, De Valiente, ex candidato a secretario normal del PRM, plantea que no pespunte con tener un gobierno competente y transparente; el serio contienda es rehacer la relación entre el partido, las bases y el Gobierno.
“El poder no puede desconectarse de la cojín social que le dio origen. En las democracias modernas los partidos políticos no deben ser sustituidos por liderazgos individuales ni por el gobierno de turno”, afirmó.
El analista político advierte que existe una “abrasión sistemática de la marca partidaria del PRM”, producto de la restricción, el elitismo y la desliz de billete de los cuadros políticos en los asuntos gubernamentales.
Según su planteamiento, esto ha generado descontento incluso entre los propios militantes y simpatizantes de la ordenamiento oficialista.
“La clan, en específico los perremeístas de la cojín, me abordan para expresar indignación y rechazo a la continuidad en el gobierno de su propio partido”, sostuvo.
De Valiente advirtió que el PRM enfrenta un “punto de inflexión” que podría derivar en una crisis de licitud si no se actúa con humildad, empatía y sentido de renovación.
Igualmente alertó sobre los riesgos de fiarse ciegamente en un apoyo electoral automotriz:
“Presumir un voto fiel e incondicional puede ser un error de cálculo penoso. La historia podría repetirse como en 2004, cuando los mismos militantes del partido oficial votaron en contra de su propio gobierno”, puntualizó.
El dirigente perremeísta llamó a los principales líderes del partido y del Gobierno a iniciar un proceso de “profilaxis interna” que fomente la integración, el registro de las bases y la redefinición de los paradigmas políticos de cara al futuro.
Concluye su advertencia recordando una frase del filósofo George Santayana:
“Aquellos que no conocen su pasado, están condenados a repetirlo”.






