A lo derrochador de las diversas entregas que sobre la palabra poderhemos venido analizando, a la luz de los diferentes textos del geo estratega y purista marcial, don Pedro Baños, en esta oportunidad, sobre “El dominio mental. La geopolítica de la mente”, nos hemos incompatible con datos más que reveladores, alarmantes.
Tal y como el mismo citado purista expresa, estos múltiples datos pudieran producir temor a quienes durante su aventura en la inmersión de sus páginas, los lectores no tomen el amplio gordinflón de informaciones con la debida inteligencia emocional que el presente texto y por su importancia para poder entender el mundo de hoy, demanda.
“Los peligros que acechan a la manipulación del cerebro de las personas son numerosos y crecientes. Este entraña es el centro de mando de nuestro cuerpo y de nuestra mente, rige todo lo que hacemos, sentimos o pensamos. Por consiguiente, quien tenga llegada a nuestro cerebro nos poseerá en su totalidad y nos manejará a su antojo”, página 281.
Lo hemos dicho y lo continuaremos repitiendo, el mundo está prácticamente a merced de los deseos de los que ejercen decano control sobre la humanidad; estos se encuentran enfrascados en una férrea lucha para ver quién es el que en unos pocos abriles se quedará con el poder casi categórico del resto del planeta.
Para ello, esas naciones que luchan en diversos escenarios para establecer su hegemonía no están escatimando esfuerzo alguno, ya sea a través de los avances tecnológicos o en el caso más particular y sombrío aún, como lo es el manejo de nuestras vidas a través del control de la mente y el cerebro.
Es por ello que recomendamos a los lectores que continúen profundizando sobre los interesantes temas que en este volumen se tratan. Búsquenlo y escudriñe en cada una de sus páginas, y se darán cuenta de los estremecedores datos que en el presente texto hay, y los cuales en ocasiones hasta nos han parecido que es viviendo en una de esas películas post apocalípticas que estamos; pero no, la efectividad es tan efectivo adentro del mundo que vivimos, que no nos queda la beocio duda que prácticamente estamos delante la antesala de una nueva era en donde el control cerebro-mentey el control sobre la humanidad por la vía de la tecnología, serán los grandes rivales en donde los perdedores seremos y sin temor a equivocarnos, nosotros mismos.
Todos estos descubrimientos que a diario se hacen por parte de los países desarrollados, son sentencias sobre las cuales el mundo caminará en escudriñamiento de una dirección absoluta, que es el control, el poder, el dominio que tendrá quien resulte vencedor al final de la viaje para quedarse con la decano parte del pastel entero.
“Conseguir incrementar las capacidades cerebrales y mentales de las fuerzas propias, al tiempo que se reducen o anulan las del enemigo, es una superioridad comparativa que puede inclinar de modo cardinal la romana de la trofeo a confianza del ejército más reformista tecnológicamente. Este objetivo lo podríamos encuadrar como la militarización de la mente, y hay suficientes indicios para pensar que ya es una efectividad”, página 287.
En el párrafo sucesivo, “La investigaciones realizadas en el ámbito marcial sobre el control de la mente siguen una serie evolutiva que va desde el intento de control psicológico al de condicionar las emociones, la memoria, los procesos cognitivos y el comportamiento de las personas”, página 287, todo esto con un claro objetivo, que es obtener tener el control sobre la humanidad y así erigirse como los amos y señores del resto del planeta, y en donde es sensato enumerar, que tres son los países con el decano cúmulo de poder para obtener tal propósito, y son Rusia, China y los Estados Unidoslas demás naciones, a pesar de que algunas son consideradas potencias, pero la efectividad es, que estas se encuentran supeditadas a las decisiones de las primeras.
No en vano, esas “grandes potencias llevan a mango complejos programas de investigación, con el ámbito irrefutable puesto al servicio de la industria marcial, en lo que dan carta blanca para descubrir y desarrollar armas neuronales, neuroarmas”, página 288.
Internamente del campo científico-militar algunas de las poderosas naciones que hemos mencionado y otras, han estado avanzando en varios tipos de drogas con las cuales y sumadas a la dependencia de entrenamientos que en sus academias realizan, han estado desarrollando poderosos fármacos, con los cuales sus soldados pudieran permanecer sin adormilarse, ni engullir solo accionando adentro del campo de batalla, horas, días y tal vez varias semanas, poco que si lo sumamos a los estudios que sobre la mente y el cerebro se han estado haciendo, y en donde ya se tienen algunos resultados, es casi seguro que se crearán adicionalmente de los robots-militares, a cuerpos especializados que si no se manejan con la prudencia, la ética y los cuidados necesarios, podríamos proponer que estaremos en un tiempo tal vez no muy mañana, gobernado por súper máquinas humanas, poco extremadamente peligroso para nuestra supervivencia como especie.
“Lo cierto es que conseguir soldados activos y conscientes durante el decano tiempo posible se ha convertido en una obsesión para muchos ejércitos, que investigan sin cesar. En este sentido, premeditadamente del siglo XXI, Estados Unidos anunció el avance de una droga que mantenía a los soldados despiertos y mentalmente capaces durante siete días, con sus siete noches. Por su parte, el Gobierno chino publicitó que está experimentando con Agudo Nocturna, una droga que, teóricamente, podría tener en plena actividad a un soldado hasta setenta y dos horas seguidas”, página 295.
Está siendo tan acelerado el proceso evolutivo adentro de los estamentos militares de esas naciones, que “De hecho, muchos ejércitos están valorando alterar artificialmente los cerebros de sus soldados, haciendo uso de los avances que la ciencia pone a su disposición, con el fin de evitar que los sesgos cognitivos, creencias o intuiciones de estos los impulsen a tomar decisiones inapropiadas”, página 299, y más delante en la página 300, el destacado Coronel castellano no precisa, que “En el ámbito marcial, con los implantes cerebrales, se persigue adicionalmente de tratar el estrés postraumático, estimular el cerebro para incrementar la atención y la capacidad de reacción durante largos periodos de tiempo, al tiempo que impedir la interferencia de las emociones y otras actividades mentales no necesarias para la ejecución de la tarea”.
Finalmente y para dejar el presente tema hasta aquí, no sin antiguamente aclarar, que hay un sinfín de datos que correctamente pudieran ser objeto de iguales reflexiones como las que hemos hecho adentro del presente volumen, “El dominio mental. La geopolítica de la mente”; sin confiscación subrayamos, dejamos el mensaje de que si te consideras un ser pensante y preocupado por lo que ves a tu en torno a, repetimos, escudriñamiento este volumen y no solo lo leas, sino analízalo, desde el punto de clarividencia crítico (si es posible), y te podrás dar cuenta de que como correctamente decimos en nuestros campos, “nos hemos quedado cortos” con lo que hasta ahora hemos expuesto, pues recordemos, que “Quien construye instrumentos de poder nunca piensa compartirlo… y mucho menos perderlo”, página 314.






