En 2020, la NASA lanzó el helicóptero Ingenuity Mars como parte de su cometido Mars 2020, enganchando el pequeño helicóptero a lado del rover Perseverance. La nave aterrizó en el cráter Jezero de Marte el 18 de febrero de 2021 y se le encomendó una audaz prueba: demostrar por primera vez si es posible un revoloteo controlado y propulsado en la entorno del Planeta Rojo.
Diseñado como una demostración de tecnología en motivo de un transporte sabio exploratorio, se esperaba que Ingenuity completara un puñado de vuelos de prueba cortos, no más de cinco horizontes en aproximadamente 30 días marcianos (que son 37 minutos más que los días terrestres). Su cometido era ampliar los límites de la aeronáutica más allá de la Tierra, demostrando que el revoloteo en helicóptero algún día podrá utilizarse para la exploración planetaria. En pocas palabras, la cometido fue un éxito, pero la historia no termina aquí. Finalmente, a posteriori de una campaña prolongada mucho más allá de su magnitud innovador, Ingenuity sufrió un aterrizaje forzoso en Marte, lo que puso fin a sus operaciones de revoloteo.
El ingenio superó con creces su cometido
El plan innovador para el helicóptero a Marte era modesto. Tras su primer revoloteo heroico el 19 de abril de 2021, Ingenuity empezó a aventajar todas las expectativas. Las estadísticas de la cometido lo cuentan: en motivo de cinco vuelos en aproximadamente un mes, la nave completó 72 vuelos en total. Esta cometido ampliada duró más de 1.000 días marcianos, más de 33 veces más de lo previsto inicialmente. Durante ese tiempo, registró más de dos horas de revoloteo acumulado y viajó más de 14 veces la distancia prevista originalmente.
¿Qué logró? Con cada salida, Ingenuity exploró nuevos terrenos delante del rover, recopiló imágenes aéreas de la superficie marciana y sirvió como explorador que ayudó a planificar la ruta de Perseverance. Los primeros vuelos demostraron que un helicóptero podía desaparecer en una entorno de sólo un 1% de la densidad de la Tierra. A medida que avanzaba la campaña, el helicóptero se aventuró mucho más allá y más stop de lo previsto originalmente. Cada revoloteo de Ingenuity ayudó a cascar una nueva dimensión de agradecimiento de superficies planetarias.
Luego llegó el final del pequeño helicóptero. El 18 de enero de 2024, durante su revoloteo número 72, Ingenuity ejecutó su aterrizaje final. Las imágenes posteriores mostraron la yerro de una de las palas del rotor y otros daños en las puntas de las palas, lo que indica el final de su cometido. Un investigación realizado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA concluyó más tarde que el sistema de navegación de la nave se confundía mientras volaba sobre un demarcación en su viejo parte monótono y ondulado. Oportuno a que no pudo detectar de modo confiable los detalles de la superficie, la estimación de velocidad del helicóptero se desvió, lo que provocó un aterrizaje más duro de lo esperado y daños al rotor más allá de los límites de diseño.
El cesión del ingenio
El éxito del helicóptero Ingenuity Mars ha dejado un cesión duradero tanto en la aeronáutica como en la exploración planetaria. Al demostrar que es posible desaparecer con motor en otro planeta, Ingenuity abrió un nuevo método para sondear superficies planetarias. En su papel de explorador etéreo del Perseverance Rover, ayudó a mapear el demarcación marciano que se avecina y a obtener imágenes a gran nivel, todo lo cual ayudará en futuras misiones.
De cara al futuro, el concepto Mars Chopper ya está siendo desarrollado por la NASA (a través de su Laboratorio de Propulsión a Chorro), el Centro de Investigación Ames y AeroVironment Inc. El Mars Chopper está concebido como un transporte mucho más conspicuo, aproximadamente del tamaño de un SUV, con seis rotores. Será capaz de transportar cargas científicas de hasta 11 libras (~5 kg) y desaparecer casi 2 millas (~3 km) en un solo día marciano. Su objetivo es estudiar terrenos inaccesibles para los rovers, como acantilados, cráteres profundos y campos de dunas.
El Mars Chopper es un concepto futuro y no un reemplazo inmediato del Ingenuity. Esto se debe a que el diseño de helicópteros para Marte sigue siendo engorroso. La flaca entorno, la autonomía, la navegación por el demarcación, los retrasos en las comunicaciones y las condiciones polvorientas plantean desafíos de ingeniería. El ingenio fue principalmente una demostración técnica. Habiendo demostrado ese concepto, la NASA ahora puede darse el boato de modificar en naves más capaces, aunque a un costo y complejidad mayores. Encima, la planificación de la cometido debe alinearse con prioridades científicas más amplias y ventanas de extensión en Marte. De esta modo, el cesión de Ingenuity no son solo los vuelos que realizó, sino la puerta que abrió a la exploración aérea de otros mundos.







