El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) subió este viernes un 0.68%, hasta US$60.98 el barril, con los operadores atentos a la creciente tensión entre Venezuela y EE.UU.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en diciembre sumaron US$0.41 con respecto al vallado de la trayecto precursor.
En el cuenta mensual, el Texas ganó un imprudente 0.31%, tras un mes en el que ha primado en el mercado la perspectiva de un exceso de ofrecimiento por el previsto aumento de producción de la OPEP+.
Según The Wall Street Journal, la previsión de este incremento por parte de la alianza petrolera “frena las subidas” de los precios.
Este mes igualmente han estado en el foco del mercado las sanciones de Estados Unidos a las dos mayores petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, así como las conversaciones comerciales entre EE. UU. y China.
En este sentido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que reducirá del 20 al 10% los aranceles sobre el hércules oriental que impuso en represalia por el tráfico de fentanilo.
Hoy, los operadores estuvieron pendientes de la creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, posteriormente de que el Miami Herald y The Wall Street Journal afirmasen que la Despacho de Trump se prepara para atacar instalaciones militares en el país caribeño.
Sin bloqueo, momentos posteriormente Trump negó estar considerando atacar Venezuela y aseguró que los artículos de la prensa “no son verdad”.
En el plano crematístico, esta semana destacó la atrevimiento de la Reserva Federal (Fed) de recortar los tipos de interés en otro cuarto de punto, hasta dejarlos en una horquilla entre el 3.75% y el 4%. Una cuesta de las tasas suele impulsar los precios del crudo.
Por otro banda, la Despacho de Información de Energía de EE.UU. divulgó este miércoles una caída superior a la esperada en las reservas de petróleo la semana pasada, de casi 7 millones de barriles, frente a unos 211,00 estimados.






