“Quieren desenfocarte… no te distraigas. Esa luz que Altísimo te concedió, esa pureza que no necesita palabras, se siente en el alma; pespunte una vistazo para que el corazón hable por ti”. No te distraigas, porque solo tú conoces tus verdaderas batallas, tus verdades, tus luces y tus sombras. No permitas que quienes no caminan tu camino te hagan perder el rumbo”.
“Cuando te apartas de tu propósito, aquellos que solo viven para distraerte celebran tu caída. Por eso, mantente firme, enfocado y en paz. Recuerda siempre que solo Altísimo tiene el poder de direccionarte”.






