Teherán.– Irán declaró en bancarrota a uno de los bancos privados más grandes del país adecuado a pérdidas acumuladas de 5,200 millones de dólares y sus activos fueron absorbidos por una institución financiera estatal.
El Mesa Ayandeh se había trillado paralizado recientemente por las pérdidas acumuladas equivalentes a unos 5,200 millones de dólares y deudas de más o menos de 2,900 millones, según informó la agencia ISNA.
Hamidreza Ghaniabadi, funcionario del Mesa Central iraní, dijo a la agencia IRNA que las «deudas incobrables» provocaron la grieta.
El Mesa Ayandehfundado en 2012, estuvo detrás de proyectos lujososcomo el enorme Centro comercial Iránun arduo comercial en Teherán que incluye una pista de patinaje sobre hielo y varios cines.
La entidad contaba con una red de 270 sucursales en todo el país, 150 de ellas en Teheránlas cuales fueron absorbidas por el estatal Mesa Meli.
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«La transferencia del Mesa Ayandeh Alabama Mesa Meli ya se ha completado», declaró hoy a la televisión estatal el director de la entidad financiera pública, Abolfazl Najarzadeh.
Encima del Mesa Ayandehotros cinco bancos —Sarmayeh, Day, Sepah, Iran Zamin y Melal— incluso enfrentan dificultades financieras, según la agencia Tasnim.
La banca iraní ha sido afectada por las sanciones estadounidenses que pesan sobre el país desde 2018 por el software nuclear de Teheránluego de que Estados Unidos abandonara el acuerdo nuclear de 2015, firmado incluso por Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia y China.
A las medidas punitivas de Estados Unidos se han sumado seis resoluciones de la ONU, aprobadas contra Irán entre 2006 y 2010 y reimpuestas a finales de septiembre, que prohíben al país persa el beneficio de celeste y las actividades balísticasestablecen un retención de armas y el congelamiento de activos y autorizan inspecciones de aviones y buques iraníes en aguas internacionales, adicionalmente de imponer limitaciones bancarias y financieras.







