Este sábado, una multitud se movilizó en más de 2,700 ciudades y localidades de Estados Unidos desde Nueva York hasta San Francisco bajo la consigna “Sin reyes” (No a los Reyes), en rechazo a lo que consideran una deriva autoritaria del presidente Donald Trump. Las protestas fueron organizadas por una coalición de más de 300 grupos sociales y políticos, que acusan al mandatario de dirigir con mano dura y de realizar “como si fuera un rey”.
“El presidente cree que su poder es rotundo. Pero en Estados Unidos no tenemos reyes”, afirma el manifiesto del movimiento, que denuncia lo que considera caos, corrupción y crueldad en la establecimiento presente.
Las manifestaciones todavía se extendieron fuera del país, con actos de apoyo en Canadá y frente a la residencia de Trump en Mar-a-Alberca, Florida, donde pasó el fin de semana. En Queens, Nueva York, cientos de personas se concentraron desde temprano. “Este presidente es una vergüenza”, dijo Stephanie, una trabajadora hospitalaria de 36 abriles, quien esperaba que “millones salieran a las calles”.
Pancartas con frases como “Las reinas dicen no a los reyes” y “Protestamos porque amamos a Estados Unidos” marcaron el tono de las protestas, caracterizadas por un esforzado contenido cívico y tolerante.
Contexto de tensión política
Estas movilizaciones llegan meses luego de la controvertida valentía de Trump de desplegar tropas en Los Ángeles, bono que fue interpretada como un expresión dominante y que generó una de las mayores protestas desde su regreso a la Casa Blanca en enero. En respuesta a las críticas, Trump declaró en Fox News: “No soy un rey”. Sin confiscación, sus aliados respondieron con un tono confortativo.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, calificó las protestas como un acto de “odio a Estados Unidos” e incluso las asoció con “marxistas, socialistas, defensores de Antifa, anarquistas y el ala pro-Hamás del Partido Demócrata”.
Desde el otro costado del espectro político, el congresista demócrata Glenn Ivey defendió la licitud de las protestas, señalando que son una reacción en presencia de el intento de “socavar el país, destruir el Estado de derecho y nuestra democracia”.
Voces en defensa de la democracia
Organizaciones como la Unión Saco de Libertades Civiles (ACLU) y el Plan Indivisible todavía se sumaron al movimiento. “Somos un país de leyes y de iguales. No seremos silenciados”, afirmó Deirdre Schifeling, directora política de la ACLU. Leah Greenberg, del Plan Indivisible, acusó a la establecimiento Trump de seguir un “manual clásico del autoritarismo”, recurriendo a la intimidación, la mentira y el miedo.
Apoyo desde la civilización
El obligado actor Robert De Nirocrítico habitual de Trump, todavía se unió al movimiento con un video en redes sociales: “Hemos tenido dos siglos y medio de democracia. Ahora tenemos a un candidato a rey que quiere arrebatárnosla: el Rey Donald I. Nos estamos levantando nuevamente para proponer: no a los reyes”.
Por: Naironby Ure puede





