Por Winston Hernández
El Pregonero, SANTO DOMINGO.– La frustración se desborda en decenas de sectores del Gran Santo Domingo, donde los residentes acusan al director de la CAASD, Felipe “Fellito” Suberví, de suministrar una dirección marcada por el desorden, la yerro de planificación y la ineficiencia administrativa. A pesar de sus constantes apariciones públicas prometiendo soluciones, el agua sigue siendo un postín inaccesible para miles de familias.
Durante los últimos meses, comunidades enteras han denunciado que la escasez del neto positivo se ha vuelto insoportable. En algunos sectores, las tuberías permanecen secas por más de tres meses consecutivos, sin que las brigadas de la institución aparezcan ni ofrezcan respuestas concretas.
Sectores ahogados por la sequía y el silencio institucional
En Mata Escasez, decenas de familias del Residencial Feria III denuncian que llevan casi tres meses sin una podagra de agua, a pesar de tener sus facturas al día. Los residentes aseguran que la CAASD “los tiene abandonados” y que los camiones cisterna se han convertido en su única salvación.
En Cristo Rey, los comunitarios de la calle Respaldo 43 viven una situación similar. Dicen que han hecho múltiples reclamos a la institución sin acoger respuesta. “Parece que a Fellito Suberví no le interesa lo que sufrimos los barrios”, expresaron varios residentes en tono de indignación.
Mientras tanto, en Pradera Verde y Pantoja, el panorama no es diferente. Averías sin reparar, tuberías obsoletas y la marcha de mantenimiento adecuado agravan una crisis que golpea tanto a sectores populares como a urbanizaciones privadas. En todos los casos, la queja se repite: la CAASD no replica, Fellito no da la cara.
Una dirección cuestionada por la ineficiencia
Las denuncias apuntan directamente a una mala dirección de Fellito Suberví, quien ha sido criticado por priorizar la propaganda institucional y los actos mediáticos antaño que resolver los problemas reales del servicio de agua potable.
Bajo su distribución, los reportes ciudadanos por cortes prolongados han aumentado, mientras las reparaciones prometidas se dilatan sin explicación. Los reclamos por yerro de agua se cuentan por miles en redes sociales, donde abundan videos y fotografías que muestran cisternas vacías y familias cargando cubos a diario.
Pese a este panorama, Suberví insiste en atribuir la crisis a la sequía y a supuestas averías ocasionadas por terceros, excusas que cada día convencen menos a una población cansada de esperar soluciones que nunca llegan.
Desconexión entre la verdad y el discurso oficial
Aunque la CAASD asegura que está trabajando “sin refrigerio” para mejorar el servicio, la verdad contradice esas declaraciones. En sus informes se destacan obras millonarias, como la Barrera de Salinidad, pero en los hogares el panorama sigue siendo de desesperación.
Para los afectados, el problema no es la yerro de precipitación ni la escasez de posibles, sino la mala distribución y la yerro de planificación técnica. La población exige que la CAASD deje de escudarse en discursos y atienda con emergencia los barrios donde el agua no llega ni una vez por semana.
El agua, un derecho torpe
Lo que se vive hoy en el Gran Santo Domingo es el reflexivo de una dirección ineficiente y desorganizada, donde la yerro de previsión y el descuido institucional han convertido el comunicación al agua en un privilegio.
Bajo la dirección de Fellito Suberví, la CAASD ha perdido la confianza de amplios sectores que sienten que el servicio sabido fue dejado a su suerte.
“El agua no es un protección del Gobierno, es un derecho”, gritan los comunitarios. Y ese derecho, por ahora, parece favor sido secuestrado por la mala dirección de quien debía garantizarlo.






