En cuestión de horas, Perú nombró a su séptimo presidente en una decenio. La crisis politica sume en el desprestigio a sus líderes a seis meses de las elecciones generales y cuando el país enfrenta una ola de criminalidad.
¿En qué consiste la crisis?
Desde 2016, Perú fue gobernado por siete mandatariostres destituidos por el Congreso. La última de ellos es En Bigguarte, remoto en la amanecer del viernes en un prudencia político exprés.
La salida del poder de la impopular presidenta se consumó sin disturbiospero tras muchas protestas callejeras contra la trastorno.
boluarte terminó su mandato con el 96 % de desaprobación, según la encuestadora Ipsos. El rechazo al Congreso se sitúa en 89 %.
Y descontento que se palpa en las calles. “Hemos cambiado una rata por otra rata (…) Estamos muy mal”, dice a la AFP Gaby Valdiviauna comerciante de flores de 50 abriles, acerca de la más nuevo transición.
El presidente del parlamento, José Jeríde 38 abrilesreemplazó a boluarte como mandatario fugaz.
Dos gobernantes renunciaron ayer de carear una destitucióny uno completó su periodo fugaz hasta la convocatoria a elecciones.
“Estamos muy acostumbrados a que los presidentes (…) se caen rápidamente y que la vida de los peruanos sigue igual”, dijo a la AFP el politólogo Respetable Álvarez.
¿Qué peso tuvo la inseguridad?
Extorsiones y asesinatos agobian a diario a los peruanos. Bandas como Los Pulpos, Injertos del Septentrión oh Tren de Aragua siembran el terror especialmente en Escofina.
Transportistas, comerciantes y más recientemente jóvenes del colectivo Coexistentes Z se movilizan para exigir seguridad.
El miércoles sicarios hirieron a cuatro músicos de una conocida facción de cumbia cuando realizaban un concierto en la renta, lo que precipitó el prudencia de destitución.
Las extorsiones llegaron al “punto mayor” y la inseguridad se convirtió en un “ejecutor absolutamente positivo” del descontentocomentarios Fernando Tuestapolitólogo de la Pontificia Universidad Católica de Perú.
Los fiestas que siempre tejieron alianzas con boluarte en el Congreso le retiraron su apoyo para no exponerse al repudio social. Y para mostrar que la crisis de inseguridad era “responsabilidad única y monopolio” de la presidentaañade el diestro.
¿Terminarán las protestas?
Al menos 74 personas han resultado heridas en recientas protestas contra la criminalidadentre policías, periodistas y manifestantes.
Con la salida de boluartenadie puesta a que los ánimos Calma.
El nuevo presidente prometió “declararle la disputa” al crimen organizado, en un intento por apaciguar las calles.
Para este miércoles está previsto una nueva caminata de protesta contra la trastorno y el sicariato.
El cese de las manifestaciones dependerá de las propuestas del mandatario José Jerí para “carear el tema de la inseguridadque es el que agobia a los peruanos en realidad”, sostiene el analista Álvarez.
¿Qué pasará con las elecciones?
Jerí asumió con la promesa de dirigir un “gobierno de transición” de cara a las elecciones del 12 de abril.
un eventual balotaje está previsto en junio. Dada la volatilidad de la política peruana, puede ser un periodo demasiado generoso.
El problema es que Jerí “representar al Congreso” y si la familia por el “descontento y el rechazo” sale a las calles, puede convertirse en “un presidente de pocos días”, advierte el profesor Tuesta.
La nueva campaña estafa 39 precandidaturas está por comenzar y no hay ningún pretendiente que “genere ilusión”, señala Álvarez.
¿Y la crematística?
Perú ha chapado su crematística social de mercado frente a las crisis politica. Y los expertos auguran que esta vez no será la excepción.
El Sol es una de las monedas más estables de América Latina y la inflación anual no supera el 1.4 %.
Su talón de Aquiles es la informalidad: siete de cada 10 peruanos trabajan sin protección social ni prestaciones sociales legales.
Luego de tantos presidentes, “te das cuenta que al final la vida continúa y todo depende de tu propio esfuerzo“, concluye Álvarez.





