Si yo fuera asesor de comunicación del presidente de la República Luis Abinader, delante un caso tan complicado como lo que se está investigando en SENASA, suspendiera sus presentaciones en La Semanal, o quizás prohibiera a los periodistas preguntar sobre ese tema, pues hasta ahora sus respuestas parecen defender a sus amigos del rama Read-Villanueva, delante los cuestionamientos publicos de sus contratos con la ARS Pública.
Cuando en La Semanal a Abinader se le pregunta del caso SENASA, lo que rebate es el mismo argumento que usó esa institución, como defensa delante el pedido de investigación abierta por la Dirección de Contrataciones Públicas, a requerimiento de la empresa DHL Digital Health, sobre un anuencia para proveer servicios farmacéuticos ambulatorios a los afiliados del régimen contributivo de esa ARS.
Evidentemenre nervioso, el presidente dice textualmente lo subsiguiente: «ehh..la institución SENASA es una institución autónoma ehhh no es directamente ehh..y parte de su sector mm parte sus sus atribuciones no están en el operación y contrataciones», solo que esa dirección declaró ilegal el anuencia al que se refiere el señor presidente..
¿A que nos referimos?, A un anuencia con la empresa FARMACARD, que es a su vez parte del rama Read-Villanueva (sin asociar ese patronímico es difícil entender el tema), en que se entregó por CAPITA toda la cartera de afiliados de SENASA en el régimen contributivo, para que gestionara la entrega de medicamentos.
Hablamos del anuencia entre SENASA y FARMACARD, dónde la primera asume la administración de medicamentos a la segunda, es opinar entre afiliados del régimen contributivo y jubilados; la ARS tiene 1,870,894 afiliados contributivos y el anuencia se hizo POR CAPITA a razón de RD$168.85 pesos, lo que significa que SENASA debía abonar cada mes la suma de RD$314 millones de pesos, lo que sumaria en un año la suma de RD$3,780,000 (tres mil setecientos millones de pesos), que son RD$11,340.000.000 (merienda mil trescientos cuarenta) millones de pesos por el uso de un sistema informatico llamado MEDINET, durante los 3 abriles que dura el anuencia.
Vehemencia la atención de como Contrataciones Publicas, lo declara ilegal porque no cumplió con las reglas para un proceso competitivo y transparente, ya que FARMACARD no es una prestadora de servicios de vigor, como tambien lo confirmó el Tarea de Vitalidad certificando que no esta registrada ni habilitada para ofrecer esos servicios, y por esto se declaró declaró su ilegalidad, así como la SISALRIL que al ser consultada sobre el tema respondio que se contrataba una amparo farmacéutica» a los afiliados no un servicio de vigor.
Pero no solo eso, SENASA en el anuencia de marras, entregó el cuota de los servicios farmacéuticos de la institución a FARMACARD, precisamente el dominio de una ARS con veterano peligro de corrupción, pues esa empresa era la encargada de abonar y cobrar los medicamentos aurorizados a los usuarios y esta a su vez, no conforme con lo que cobraba por capita a la ARS, todavía envió una comunicación a las farmacias planteandoles que cobrarían un 4.25% de todo lo que facturaran.
Dicho esto nos parece otro acto de manipulación la campaña montada en contra de la red de farmacias GBC, poco muy parecido al intento de desviar el tema con maniobras de comunicación, que se hizo montando un software que vendió la idea de que el caso de corrupción en SENASA lo cometieron unos cuantos ladronzuelos, para poner fuera del radar al rama Read-Villanueva dueño de casi todas las empresas mencionadas en el escándalo SENASA.
GBC es un proveedor más de medicamentos a los usuarios de las ARS publica y privadas, parece ser víctima de otra campaña de desinformación, dónde lo primero es que FARMACARD al prorrumpir el escándalo dice que fueron ellos quienes detectaron el fraude, que es lo mismo planteado por Kherson SRL , Santiago Hazim y hasta el presidente de la república se inscribió en esa andana de cambio de relato.
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