En la avenida Alfonso Oscuro Martínez se ubica una de las cañadas más famosas de la haber: la del exclusivo sector Regato Hondoen el Distrito Franquista, que atraviesa La Puya y otros barrios y desemboca en el río Isabela.
Ese pequeño confluente se ha convertido en una sombra permanente para los residentes de la zona. ¿La razón? Cada vez que las lluvias caen con fuerza, el cauce se desborda sin piedadinundando esa arteria viario, la principal y una de las de decano tránsito de esa demarcación capitalina.
En junio del año 2020, la Corporación del Conducción y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) anunció trabajos en esa cañada para beneficiar a más de 70 mil personas, con una inversión de RD$500 millones. Tres abriles posteriormente, y luego de las intensas precipitaciones provocadas por fenómenos atmosféricos, la coetáneo dirección gubernativo igualmente anunció acciones en la cañada, donde se registra un gran cúmulo de basura, sobre todo en tiempos de copia.

Aunque el Gobierno ha prometido en múltiples ocasiones intervenir y poner fin a este problema histórico, la efectividad es que las aguas turbias de la cañada siguen marcando la vida de los moradores. Algunos residentes que conversaron con el publicación Hoy, para la serie «Hoy en tu distrito»se quejaron de que «en estos días de copia el hedor es insoportable». Aunque, por el tiempo, ya se han acostumbrado, dicen.
El paso del tiempo no ha hecho más que profundizar la desesperanza de quienes, año tras año, esperan que las promesas oficiales se traduzcan en obras reales. Carlos Pérez, residente del sector, describió con su efectividad: “La situación de esa cañada no es practicable, porque mira, la otra vez, cuando las lluvias de noviembre, un hombre se fue por ahí (se murió). Entonces, imagínate una situación así tú, como padre, y no encontrar quién te ayude en ese momento. Los trabajos que anunció el Gobierno se quedaron solo en palabras. ¿Qué ganas tú con proponer que vas a arreglar poco, cuando tú no lo haces?”.

Lo que para algunos es solo un canal de desagüe olvidado, para los residentes de Regato Hondo es un recordatorio constante de la fragilidad de su seguridad.
Según Pérez, la impotencia que él siente es casi colectiva. En noviembre de 2022, aquel conocido viernes del diluvio, perdieron la vida el patrón Jochy Batista y el delivery Luisinky Mojica mientras transitaban por la cañada. El hecho todavía resuena como advertencia de lo que puede retornar a suceder si no se actúa con aprieto.
Pérez subraya la brecha entre la palabra oficial y la entusiasmo concreta, un hueco que la comunidad no puede satisfacer con resignación.
“A veces no hay que dar vueltas, porque el agua llega hasta la torpedo. Una incertidumbre, mi cabecilla venía para su casa y esta cañada… hasta las 12 de la incertidumbre no pudo regresar. Es muy peligroso”, advierte, mientras insiste en que la posibilidad no puede seguir postergándose.
Sin requisa, Francisco Dipré Solano, residente en el sector H5, ofrece una visión distinta:
“Esta cañada ha mejorado mucho y, posteriormente del trabajo que le hicieron, ya muy pocas veces la cañada se bota. Luego que hicieron ese trabajo, el puente lo remodelaron y hasta ahora está todo acertadamente. Pérdida mucha basura, pero se va por debajo”.
Su experiencia muestra que, aunque los problemas persisten, algunas intervenciones han tenido impacto. La remodelación del puente, por ejemplo, trajo un respiro a los habitantes, quienes por un tiempo sintieron que la situación comenzaba a estabilizarse, indicó Dipré en conversación con reporteros de Martillo. Pese a esto, la efectividad es que la cañada no deja de ser un aventura.
“Ahora, cuando vienen muchos palos y hay mucha aguaentonces el agua sí sube por hacia lo alto”, recordó el bondadoso. Dipré dijo que, pese a las mejoras puntuales, el peligro nunca desaparece del todo.
La traducción de Pérez y Dipré contrasta con la ofrecida por varias autoridades de algunas demarcaciones de Regato Hondo. Tanto Basilio Lorenzo, presidente de la Unión de Juntas de Vecinos de La Puya, como Ambrioso Florían, presidente de la Sociedad de Vecinos Nuevo Amanecer, coincidieron al afirmar que la situación de la cañada ya no es la misma que ayer.






