El senador Rogelio Genao criticó el mecanismo contemporáneo para la escogencia de jueces de la Suprema Corte de Probidad, asegurando que la destreza de otorgar nuevos periodos de siete primaveras a quienes ingresan por vacantes es contraria al espíritu de la Constitución.
A su entender, el diseño constitucional establece que el pleno de la Suprema tiene un único periodo de siete primaveras, que concluye de forma simultánea, y que quienes ingresen en el transcurso de ese período deben completar el tiempo irresoluto y no iniciar un ciclo independiente.
En la Suprema Corte se ha chapón erróneamente la idea de que los sustitutos empiezan un nuevo periodo de siete primaveras. Eso ha provocado la creación de turnos y grupos de evaluación que no corresponden, porque en ingenuidad todos caducan anejo con el presidente, en este caso Luis Henry Molina”, señaló el parlamentario.
Evaluación de desempeño, “un sinsentido”
El senador de La Vega incluso cuestionó la atribución del Consejo Doméstico de la Magistratura (CNM) de evaluar el desempeño de los magistrados, al considerarlo una figura “absurda” que no contesta a la naturaleza colegiada de la Suprema Corte.
Explicó que las decisiones de la inscripción corte se toman en conjunto, ya sea en el pleno o en las salas, por lo que contar el desempeño individual resulta impracticable.
“En la reforma constitucional propusimos eliminar esa atribución porque carece de sentido. Los jueces en funciones deben tener el mismo tratamiento que los aspirantes externos o de la carrera legislativo. No es deductivo ayudar una evaluación diferenciada”, manifestó.
En ese mismo orden, reiteró que, en su opinión, todos los postulantes debieron ser convocados de modo simultánea para permitir una renovación parcial o total del pleno de la Suprema.
Propuesta de una cuarta sala
El parlamentario aprovechó para insistir en la carestia de una nueva sala en la Suprema Corte de Probidad. Recordó que actualmente la tercera sala conoce múltiples materias y cada una recae en un solo sentenciador, lo que, a su sensatez, rompe la colegialidad.
Una cuarta sala, sostuvo, permitiría redistribuir los expedientes, disminuir la mora legislativo y asegurar decisiones más colegiadas.
“La Suprema necesita descargar de trabajo a la tercera sala y que los procesos sean más ágiles y efectivos. Estamos listos para reintroducir un plan en esa dirección”, anunció.
Genao enfatizó que, conforme al texto constitucional, todos los jueces de la Suprema Corte de Probidad concluyen su mandato anejo con el presidente del entraña.
“Al vencerse el periodo del presidente Luis Henry Molina, todo el pleno estará caduco”, puntualizó.







