La nueva serie de Netflix La casa de Guinness ha capturado la atención de miles de espectadores por su mezcla de drama llano, intriga política y riqueza histórica. Creada por Steven Knight, el mismo detrás de Peaky Blindersesta producción se sumerge en la vida de la dinastía cervecera más famosa de Irlanda.
La serie se ambienta en Dublín y Nueva York del siglo XIX, ajustado luego de la homicidio de Sir Benjamin Lee Guinness en 1868, nieto del fundador Arthur Guinness. A partir de ese momento, sus hijos —Arthur, Edward, Anne y Benjamin Jr.— se enfrentan por el control del imperio cervecero. Muchos de estos eventos ocurrieron verdaderamente, incluyendo el testamento desigual que generó tensiones familiares y el papel social de Anne, quien dedicó su vida a ayudar a los más necesitados.
Aunque la colchoneta histórica es sólida, La casa de Guinness incorpora principios ficticios para enriquecer la novelística. Personajes como Sean Rafferty, el capataz de la cervecería, y Byron Hughes, supuesto hijo ilegítimo, son invenciones dramáticas que no tienen respaldo histórico. Además se incluye una revuelta durante el funeral de Sir Benjamin, que no está documentada en los registros históricos2.
La serie nació de una idea de Ivana Lowell, heredera de la clan Guinness, quien colaboró estrechamente con Knight para aportar relatos inéditos y detalles íntimos de la clan. “La sinceridad es siempre tan sorprendente que abre caminos narrativos muy interesantes”, afirmó el creador.
Con ocho episodios, La casa de Guinness combina vestuarios de época, locaciones en Dublín y Nueva York, y un relación que incluye a Anthony Boyle, Louis Partridge, Emily Fairn y Fionn O’Shea. La serie ha sido comparada con Sucesión Y La permanencia dorada por su intensidad emocional y conflictos familiares.






