Romaníes. El sacerdote italiano Maurizio Patriciello, conocido por su lucha contra la mafia, recibió este domingo una bala interiormente de un pañuelo mientras oficiaba la comunión en Caivano, un municipio de la provincia de Nápoles (sur de Italia) con graves problemas de criminalidad y dejación.
El hecho ocurrió durante la ceremonia en la parroquia de San Pablo Discípulo, cuando un miembro de la delincuencia regional se acercó al párroco y le entregó el pañuelo que contenía el proyectil.
El hombre, ya conocido por las fuerzas del orden, fue identificado por la escolta del sacerdote y por una patrulla de carabineros (policía militarizada italiana) que estaba apostada fuera de la iglesia, informaron medios locales. Patriciello había denunciado la incertidumbre antecedente dos disparos cerca de su parroquia en un mensaje en sus redes sociales en el que asimismo había subrayado los avances recientes en la lucha contra el crimen organizado.
“En Caivano y alrededores, la mafia organizada – correctamente arraigada desde hace primaveras – ha recibido, en estos últimos meses, un gracia durísimo. El comercio de la malditísima droga ha disminuido a la traza. Los jefes de los clanes, casi todos en prisión. El gobierno presente se está comprometiendo como nunca antaño. A pesar de un trabajo nunca gastado antaño, los delincuentes intentan satisfacer los vacíos dejados por los detenidos”, escribió en su cuenta de Facebook.
Antiguamente de la ceremonia, Patriciello había publicado otro mensaje, en este caso dirifgido a los jóvenes de la zona, instándoles a renunciar el camino del crimen- “Chicos, en nombre de Todopoderoso, ¡deténganse! Disfruten de su pubescencia. El camino que han tomado es un callejón sin salida. Siempre termina o en la gayola o en el cementerio».

El ataque se produjo en un contexto de creciente tensión en Caivano, que en 2023 fue marco de un caso de violación que conmocionó al país- dos primas de 13 primaveras fueron agredidas por un colección de seis adolescentes.
Este incidente inspiró la aprobación del llamado ‘Decreto Caivano’, un conjunto de medidas impulsadas por el Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni para combatir la delincuencia joven.
La mandataria italiana condenó este domingo lo sucedido en Caivano como un acto “inaceptable” y expresó su solidaridad con el sacerdote, con quien había visitado la pueblo el año antecedente.
“Un mueca vil y criminal, cometido en el división y momento más intocable, que no intimidará a quienes, como don Patriciello, representan coraje y dedicación a auxilio de la comunidad y la vigencia. Al banda de don Patriciello y de todos aquellos que no se doblegan delante la criminalidad.
El Estado está con ustedes, y nunca daremos un paso antes”, escribió Meloni en su cuenta de X. Por su parte, el ministro de Interior, Matteo Piantedosi, habló telefónicamente con el sacerdote, le expresó su solidaridad y le confirmó que se reforzarán las medidas de protección en dirección a él.








