
Arribamos a otra semana de labores, con una evidente progreso en la temperatura y los servicios de electricidad y aguas potables, pero con la amenaza de nuevos paros de actividades de doctrina en las escuelas públicas, convocadas por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
La pasada semana fueron dos paros de labores en las escuelas y liceos públicos en ambas seccionales del cofradía magisterial en esta ciudad de San Francisco de Macorís, sin que se conozcan reivindicaciones arrancadas a las autoridades del Servicio de Educación.
En medio de esa ingenuidad y con los mismos problemas que confrontan los centros educativos, circulan informaciones que la ADP podría de guisa radical paralizar de guisa indefinida todas las actividades del presente Año Escolar 2025-2026.
Equivocación entender si esa radical posibilidad cuenta con el apoyo de quienes componen la Dirección Franquista de la Asociación Dominicana de Profesores, de la cual forman parte de los francomacorisanos, los profesores Eduardo Hidalgo y Sixto Gabín.
De ser así, la ADP que dice desde el año 1970 agenciárselas impulsar la Educación de Calidad Social para todos, lanzaría al hoyo de cuestionamientos su sagrada postura, que por 55 primaveras de existencia le convierten en el sindicato líder en ejemplo de dignidad y dispositivo, que todos los gobiernos han querido o pretendido enlodar con el oro corruptor.






