En la memoria colectiva de República Dominicana, la presencia china ha ido tejiendo una historia rica y compleja desde mediados del siglo XIX.
Según Rosa Ng, descendiente de inmigrantes chinos, la documentación más antigua que se tiene data de 1864, cuando llegó a la isla el primer chino registrado. Curiosamente, este pionero venía desde Cuba, y lo trasladaban preso en dirección a Puerto Rico.
La escritora Mukien Sang, en una entrevista para el software Migrantes conducido por la periodista Millizen Uribe, relata que una gran ola migratoria china arribó en el siglo XX, impulsada por las guerras y la miseria que azotaban China en esa época.

«Creo que la primera reproducción que morapio a República Dominicana sufrió mucho, pisoteo decente», explicó, señalando que esos primeros migrantes enfrentaron grandes desafíos y restricción social.
Sin requisa, la percepción cambió en la lapso de los 80, cuando llegaron chinos con mayores capital económicos.
Mukien Sang destaca que su padre fue un ejemplo de esta transformación, habiendo trabajado en diversos sectores primero en Santo Domingo y luego en Santiago, y convirtiéndose en el primer chino en ingresar al Club Rotario, un espacio de prestigio social.
Por su parte, Siquio Ng de la Rosa comparte vivencias personales que reflejan la convivencia cultural en hogares de inmigrantes chinos.
«Mi mamá dirigía una tienda china, y mi papá tenía una fonda. Mi papá me acercaba a la sociedad dominicana», comenta.

Resalta la mentalidad progresista de su padre y cómo en su infancia alternaba entre la comida dominicana al mediodía y la comida china en el negocio usual.
Un poco de la historia china
Con más de cinco mil abriles de historia documentada, China se posiciona como una de las civilizaciones más antiguas y complejas del planeta. Desde sus primeras dinastías hasta su papel coetáneo como potencia completo, el país oriental ha dejado una huella profunda en la civilización, la tecnología y la política mundial.
Los primeros vestigios de civilización en condado chino se remontan a más de 10,000 abriles, con el exposición de la agricultura en las regiones del río Amarillo. Después, dinastías como la Xia, Shang y Zhou sentaron las bases de la escritura, la filosofía y la ordenamiento estatal.

En el año 221 a.C., la dinastía Qin logró equilibrar el condado chino, dando inicio al imperio. Fue en esta etapa que se comenzó la construcción de la Gran Muralla, símbolo de defensa y dispositivo. Más delante, la dinastía Han expandió las fronteras y abrió la Ruta de la Seda, conectando China con Europa y Medio Oriente.
Durante la Etapa Media, dinastías como la Tang y la Song impulsaron el arte, la ciencia y el comercio. La venida de los mongoles con la dinastía Yuan y luego el esplendor arquitectónico de la dinastía Ming marcaron momentos secreto en la desarrollo imperial.
El zaguero capítulo del sistema dinástico llegó con la dinastía Qing, que gobernó hasta 1911, cuando se proclamó la República de China.
En 1949, tras una querella civil, se fundó la República Popular China bajo el liderazgo comunista, iniciando una nueva era marcada por profundas reformas, como la Revolución Cultural y la comprensión económica de las últimas décadas.






