Con el objetivo de apoyar la continuidad del servicio y contener los precios para la población, el Gobierno mantiene elevadas transferencias a las distribuidoras de electricidad. Como resultado, estos organismos estatales se han convertido en una carga financiera que no solo registró pérdidas de 38.2% en los primeros siete meses de 2025, sino que suma un costo que asciende a más de RD$29,000 millones en transferencias solo en julio y agosto.
Entre enero y julio de 2025 presentaron un punto porcentual que, en igual período de 2024, lo que muestra una persistencia en las ineficiencias del sistema pese a las inyecciones de bienes públicos. De acuerdo con el crónica de desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales correspondiente a julio, minucioso por el Tarea de Energía y Minas (MEM), las denominadas “EDES” mostraron un índice de cobranza con mejorías, con un indicador que alcanzó 96.3%. No obstante, las variables de recuperación de ingresos y energía retrocedieron hasta 59.5%.
Dependencia del fisco
El Gobierno destinó en el primer semestre RD$638,535.2 millones en gastos corrientes, equivalente al 48.9% del presupuesto vivo y el 8% del PIB. De ese monto, RD$208,714.8 millones se ejecutaron en transferencias corrientes, entre las que figuran desembolsos para las distribuidoras. Solo Edeeste recibió RD$18,030.4 millones, mientras que Edesur obtuvo RD$13,832.4 millones.
La tendencia continua en los meses recientes. En julio, las tres distribuidoras recibieron en conjunto más de RD$9,291 millones (RD$3,679 millones para Edesur, RD$3,058 millones para Edeeste y RD$2,554 millones para Edenorte). En agosto, las transferencias crecieron a más de RD$20,145 millones (RD$8,439 millones a Edeeste, RD$7,288 millones a Edenorte y RD$4,418 millones a Edesur). En casi nada dos meses, el fisco desembolsó casi RD$30,000 millones para sostener el pasivo operante de las empresas.
El presupuesto reformulado consentido este año refleja esa presión. Tal como detalla un reportaje de elDinero, el subsidio eléctrico se incrementó en 23.5%, al acaecer de RD$84,996.4 millones a RD$104,982.6 millones. Sin retención, al suspensión de agosto ya se habían ejecutado RD$73,426 millones, superando el ritmo esperado para ese período.
Facturación
El panorama financiero de las distribuidoras explica esta creciente dependencia. En los primeros siete meses del año, el desembolso en negocio de energía ascendió a US$1,754.8 millones, lo que significó un plataforma de US$13 millones. No obstante, los ingresos no crecieron a ritmo. La facturación por ventas cayó US$25.9 millones (-2.2%), hasta situarse en US$1,175 millones, mientras que los cobros se redujeron en US$4 millones (-0.4%), quedando en US$1,124.5 millones.
Inversión
En cuanto al desembolso operante, este alcanzó US$253.2 millones, con un incremento de 2.3%. Sin retención, las inversiones en expansión y mejoramiento de redes cayeron US$22.8 millones, hasta US$108.7 millones, lo que reduce la capacidad de modernización frente a los niveles de 2024.
Al suspensión de julio, las EDE habían comprado 11,627.8 GWh de energía, un aumento de 1.2% frente al mismo período del año antecedente. El precio promedio de negocio se situó en 15.09 centavos de dólar por kWh, con una muerto de 0.4%, mientras que el precio de cesión retrocedió 1.7%, a 16.60 centavos por kWh. Esto redujo el beneficio de comercialización a casi nada 1.51 centavos por kWh.





