La perplejidad del viernes 22 de agosto, Tatiana (nombre ficticio) fue regañada por su religiosa y en represalia ella le advirtió que se iría de la casa. La amenaza fue tomada como “cosa de muchachos”. Sin confiscación, cuando al filo de la medianoche la mujer hizo su acostumbrada ronda para repasar que sus hijas estuvieran acostadas, se dio cuenta de que Tatiana no estaba.
Sorprendida porque la puerta principal tenía candado y ella portaba las llaves, recorrió la vivienda y salió a la marquesina en exploración de la adolescente de 16 primaverasquien había cumplido su palabra. Se escapó por una de las ventanas, que no está cubierta por hierros.
De inmediato, la comunidad inició la búsqueda de la pequeño por las calles de Los Tres BrazosSanto Domingo Este, sector que la ha gastado crecer, sin que dieran con su paradero.
No fue hasta el mediodía del día próximo que la pequeño llegó por sus propios medios y contó a su religiosa que había sido víctima de una violación sexual grupal.
Tatiana narró que salió de su casa rumbo al negocio donde trabaja su padre hasta altas horas de la amanecida, en el mismo sector, y en el camino fue interceptada por dos jóvenes conocidosquienes le ofrecieron acompañarla alrededor de su destino, a lo que ella asintió. Pero, el rumbo cambió y la llevaron a una casa donde dijo fue abusada por los dos.
Luego, “bajo amenazas”, la llevaron a otra casa donde llegaron otros tres jóvenes, quienes igualmente la habrían violado. En esa última vivienda Tatiana fue hallada amarrada por la religiosa de Harolin José Martínez, de 18 primaveras, uno de los cinco acusados de violarla, quien la soltó y le dijo: “Vaya a donde su mamá y dígale lo que pasó. No importa que el hijo mío esté involucrado”.
Los demás implicados en el caso son: Julio José Mateo (25), Braryn Cepedo Ramírez (19), Omar Reyes Vásquez (19) y Yoel Morrobelseudónimo el Matatán.
Tiene evidencias
Tan pronto la pequeño contó lo ocurrido, sus parientes acudieron inmediato a ella a presentar formal querella frente a la fiscalía. Al regresar a la vivienda usual, contactaron a los padres de otros dos de los involucrados, quienes les garantizaron que entregarían a sus hijos para que el caso se investigue y respondan por el delito. Pasaron los días y eso no ocurrió, por lo que el lunes 15 de septiembre la religiosa de la pequeño hizo pública la denuncia a través de un comunicador y al día próximo se entregaron todos los acusados.
Mandaron mensajes
“Ellos comenzaron a mandarme notas de voz diciendo que yo estuve con ella, pero yo la despaché. Que fulano y fulano fue que la amarraron. Tengo mi evidencia y ya la tiene la fiscalía”, dijo la religiosa.
Tras sostener que su hija es aplicada y nunca había tenido un mal comportamiento, pide es Que con ecuanimidad de Hagaa. “Que se aclare la situación. Bueno, no pido más mínimo”.
Para hoy está pautado el conocimiento de solicitud de medida de coerción contra el orden.
Representantes del movimiento feminista Hermanas Mirabal expresaron ayer su preocupación frente a la ola de casos de violaciones sexuales grupales, desatada en los últimos días. El orden definió la situación flagrante como “crítica y intranquilizante” y reafirmó su compromiso de unirse a las víctimas, manteniendo sus reclamos hasta que las autoridades asuman con seriedad la problemática de la violencia contra las mujeres. Adicionalmente del caso de Tatiana, igualmente en agosto se dio a conocer el caso de una zagal fue violada por seis hombres en Villa González, Santiago.
Otra adolescente fue abusada por un orden que incluye a tres menores de época, en la provincia Duarte y en julio, una mujer denunció que fue violada por tres policías y un marcial tras salir de un aeropuerto.







