El exdirector del Seguro Franquista de Sanidad (Senasa), Chanel Rosa Chupanyafirmó que en la entidad se implementó una “doble contabilidad” con el propósito de engañar a la Superintendencia de Sanidad y Riesgos Laborales (Sisalril) sobre la magnitud de las irregularidades financieras y operativas que, según dijo, se presentaron en los últimos abriles.
Sus señalamientos fueron realizados este martes durante una entrevista en el software Despierta por CDN.
“En Senasa se creó una doble contabilidad: una con los datos reales y otra ficticia para mandar a la Sisalril. Por eso el regulador no advirtió a tiempo lo que ocurría”, sostuvo.
“Si una autorización costaba 20,000 pesos, se le ponían 2,000 para remitirla a la Sisalril“, agregó.
“”La Sisalril fue engañada” “Exdirector ejecutor de Senasa
Un dita “que no se explica”
Rosa Chupany aseguró que el dita de Senasa supera los 20,000 millones de pesosuna signo que, a su sensatez, no se explica por aumento en la demanda de servicios ni por la incorporación masiva de afiliados.
Recordó que, en el sistema, no hay afiliación sin provisión de fondos por parte del Estado o los empleadores a través de la Gerencia de la Seguridad Social.
Sostuvo que el Gobierno ya habría inyectado más de 7,000 millones de pesos a la aseguradora y que se proyectaba traspasar 6,000 millones adicionales del Idoppril, montos que, aun así, no cerrarían el faltante.
“Es una situación asaz complicada”, dijo, tras señalar que los retrasos de cuota a prestadores derivaron en quiebras de clínicas y en meses de sueldos atrasados para empleados del sector.
Señalamientos al rol del regulador
El exdirector cuestionó que, pese a advertencias insistentes del regulador, la conducta no variara en la institución. Recordó que Senasa apeló una multa de la Sisalril por dilaciones en pagos y llegó a programar que el regulador no tenía competencia para sancionarla. “Obviamente que la tiene”, afirmó. Aun así, reconoció que la Sisalril “fue engañada” mediante la supuesta manipulación de la información contable que —según su lectura— salía de Senasa.
Contratación de prestaciones fuera del PDSS
Rosa Chupany explicó que parte del damnificación financiero provendría de contratos y programas por fuera del Plan de Servicios de Sanidad (PDSS). Citó el software EVA, sobre tamizajes ginecológicos, al que —según dijo— se pagaron más de 300 millones de pesos por servicios no obligatorios para la ARS pública; y el software PIP, de suplementos proteicos para envejecientes, sobre el cual mencionó un prominencia de “miles de millones” con dudas sobre su entrega efectiva a los beneficiarios.
Insistió en que, históricamente, la cápita en el primer nivel de atención se contrataba con el Servicio Franquista de Sanidad (SNS) para proteger la red pública, y advirtió que trasladar capital públicos a redes privadas sin un sistema de información y de indicadores que midan inoculación, tamizajes y control de crónicos “atrae poblaciones de detención costo” y desordena las finanzas.
Calidad del servicio y salida de talento
El exfuncionario lamentó un damnificación en la calidad de la atención desde 2021 y la pérdida de caudal humano formado en Senasaque hoy estaría trabajando en ARS privadas.
- Detalló que durante su diligencia se utilizaban “falsos afiliados” para auditar la atención en oficinas y que el incumplimiento de protocolos conllevaba amonestaciones y desvinculaciones, prácticas de control que —aseguró— fueron abandonadas.
Contexto fresco
Rosa Chupany enmarcó sus declaraciones en el debate divulgado sobre la situación financiera de Senasa y las investigaciones en curso.
Afirmó que el Ejecutante ha capital transferidos en varias ocasiones y que, aun así, la reserva técnica de la ARS no alcanzaba para cubrir a tiempo las obligaciones con prestadores, lo que encendió alertas en el Gobierno.
Asimismo cuestionó la suspensión de un esquema tecnológico contratado a través del PNUD —por US$13 millones, según refirió el entrevistador— que habría buscado mejorar los sistemas informáticos y de diligencia. “Si adecuadamente la tecnología ayuda, mínimo previene una conducta deliberada de ocultamiento de datos”, dijo, al retornar sobre la supuesta doble contabilidad.





