En las últimas semanas, aproximadamente de 50 campus universitarios en Estados Unidos han recibido una oleada de falsas alarmas de tiroteos y hombres armadoslo que ha generado caos, miedo y cierres temporales en varias instituciones.
En algunos casos, estudiantes pasaron horas escondidos bajo pupitreshasta descubrir que todo había sido una broma cruel. El jueves pasado, varias universidades históricamente afroamericanas llegaron a rescindir clases tras admitir estas amenazas, acoplado cuando el crimen del provocador conservador Charlie Kirk en Utah había puesto a los campus en máxima alerta.
El FBI investiga los casospero hasta el momento no hay denuedo confirmados. Expertos explican que estas llamadas falsas, conocidas como “Swatting”buscan provocar la movilización de equipos SWAT y tienen su origen en viejas amenazas de proyectil y disputas en videojuegos en sarta. Hoy, han escalado hasta convertirse en una actos peligrosa vinculada a grupos extremistas que difunden las bromas en transmisiones en vivo.
Las autoridades aseguran que el engendro va en aumento: cientos de incidentes ya han sido reportados en todo el país desde que el FBI abrió un centro especializado en 2023. Incluso, el Unidad de Educación ha tenido que emitir pautas para ayudar a identificar estas llamadas falsas, que a veces incluyen errores obvios como pronunciar mal nombres o no poder reponer preguntas básicas.
Más allá del desgaste para la policía y los servicios de emergencia, el decano peligro es que las comunidades universitarias se acostumbren a estas falsas alarmas y bajen la guardián.
“Espero que no lleguemos al punto de ignorarlas, porque las amenazas siguen siendo muy reales”, advirtió Clima en Miceba Moranoestudiante de periodismo de la Universidad de Arkansas, quien vivió una de estas falsas alertas.






