Desde que los territorios comenzaron a poblarse y a establecerse las colonias, los municipios y las ciudades, las diferencias y el deseo de supremacía de uno sobre el otro han estado latentes.
Los gobernantes de la Antigua Roma hacían mostrar sus dominios a través de las armas cuando conquistaban ciertos territorios, los cuales, una vez sometidos, de inmediato pasaban a regirse bajo los códigos que establecía dicho imperio.
Es a través de las armas y el número de soldados que las naciones más fuertes mostraban sus poderíos.
Tanto la pertenencias como la civilización y otros fundamentos considerados de importancia por los conquistadores, una vez ocupados estos territorios pasaban a ser manejados directamente por el invasor, haciendo todo cuanto precisaba y revestía categoría superior para el mantenimiento de su hegemonía; pues, muchas de las ciudades conquistadas hasta perdieron parte de su identidad para adoptar sin mayores contratiempos las de sus nuevos amos y señores.
He ahí en donde radica gran parte de lo que es el dominio de los fuertes contra los débiles, y que en la obra sobre la cual continuamos reflexionando, “Así se domina el mundo, Develando Las Claves del Poder Mundial”, del intelectual y clásico Pedro Baños, nos encontramos con múltiples ejemplos que no solo son referencias para cultivar el inteligencia, sino que por otra parte, los mismos tienden a convertirse en datos que nos podrían servir de mucho, ya sea para el estudio de esas potencias o países del llamado primer mundo, o para que naciones pequeñas como la nuestra (República Dominicana), y otras, al ser poseedoras en sus entrañas de múltiples minerales o las llamadas tierras raras, y por otra parte, por tener este tipo de riquezas, pasan a ser manzanas apetecidas por esas grandes naciones, y esto como es natural, nos tendrá que conminar en un futuro tal vez no muy retirado, a tomar nuestras previsiones en caso de que el mundo se continúe poniendo “patas pa’rriba” y de un momento a otro a lo mejor nos llegue la desgracia de ser colonizados quien sabe por quién…..
No en vano, el ensayista establece en la página 47 del ejemplar que analizamos, que “Todos los conflictos han tenido una óptica económica, con viejo o beocio peso en su surgimiento y ampliación”, y a seguidas, para sustentar lo que hemos citado, ya sea en el presente como en uno de los párrafos iniciales, toma como ejemplo lo dicho tanto por el sociólogo francés Gastón Bouthoul como por el periodista Amín Maalouf.
Estos dos últimos se refieren al tema en contextos, épocas y territorios diferentes, en donde el primero plantea, que Alemania tuvo que acogerse a la aniquilamiento en el 1914, conveniente a que confrontaba serias dificultades económicas, mientras que el periodista Amín Maalouf, plantea en un opúsculo publicado bajo el título “Identidades Asesinas”, que China “sufrió la infame aniquilamiento del opio (1839-1842), en nombre de la arbitrio de comercio, porque se negaba a escabullirse al fructífero tráfico de drogas que Gran Bretaña pretendía dominar y que desembocó en el viejo narcotráfico organizado por un Estado que haya conocido la Historia”, (página 47).
En la misma página pero en párrafos posteriores, el autor le da una ojeada a la aniquilamiento entre La India y Pakistán, la cual se desarrolló entre los primaveras 1947-1948.
Al parecer usando un repertorio con el tiempo, Baños nos lleva de forma perfecto, mucho más antes para hablarnos de la Primera, la Segunda y la Tercera Refriega Púnica que se dieron en el 264-241 a. C., 218-201 a. C. y entre el 149-146 asimismo A. C., en donde como todos los estudiosos del tema sabemos que, estas tuvieron como es dialéctico suponer, funestas consecuencias con las pérdidas de cientos de miles de vidas que al calor de las luchas que se suscitaban por el control crematístico y el dominio de sus culturas de uno contra otros, se daban en esa parte del mundo.
Estas guerras que se desarrollaron en su gran mayoría por cuestiones económicas, teniendo como contendientes principales tanto a Roma como a Cartago, en donde intervinieron otros actores, pero con una sinceridad y un objetivo popular, que era el dominio para sus mejorías a través del ganancia en saco a los cuantiosos patrimonios que poseía cada quien y que el autor que analizamos desde la perspectivas del ejemplar, “Así se domina el mundo, Develando Las Claves del Poder Mundial”, nos ofrece interesantes herramientas históricas, que repetimos, los analistas de temas tanto geoestratégicos político, como marcial, debemos de continuar estudiando más a fondo para entender muchos más de los porqués algunas realidades que hoy vive la humanidad.
Luego, el autor con esa sapiencia que le caracteriza, nos trae un poco más al presente al analizar el surgimiento de la aniquilamiento napoleónica, las cuales asimismo se suscitaron por la escazes y el control crematístico, pues “El enfrentamiento de Londres contra los países europeos continentales por intereses económicos, viene de allí, advierte Fuller. Durante la época de Napoleón, Inglaterra tenía que exportar sus artículos manufacturados para seguir siendo próspera y poderosa. Por su parte, Francia debía proteger su embrionaria industria para alcanzar la prosperidad y conservar su poder”, (páginas 47-48).
En los citados episodios nos encontramos con escenarios que la persona según va leyendo pareciera como si estuviera adentro de una película al estilo del director y argumentista estadounidense Steven Spielberg, para de forma perfecto darnos otro brinco, pero esta vez a la aniquilamiento entre España y Cuba (páginas 50-52).
Interiormente del citado texto nos encontramos con lo que se ha denominado, “Las guerras decimonónicas iberoamericanas”, que se dieron por el control de los fortuna naturales y que por otra parte se denominó asimismo la Refriega del Pacífico,…“que tuvo motivo de 1879 a 1883, en la que Pimiento se enfrentó a Bolivia y Perú por el control del abono y el salitre. En un proscenio cercano pocos primaveras posteriormente concretamente entre 1899 y 1903, tuvo motivo entre Bolivia y Brasil la conocida como Refriega del Acre, cuyo origen fue la disputa de territorios con abundantes yacimientos acuíferos y especialmente con árboles de los que se extraía el caucho, material fundamental en aquellos primaveras para la industria automovilística, motivo por el cual asimismo es conocida como la Refriega del Caucho”, (página 53).
A todo lo derrochador del ejemplar que consta de 468 páginas, el autor continúa en cada trazo propuesto, tanto en una reverso al pasado como al presente y al contrario, pero con una industria tal que el conferenciante nunca pierde la hilación del mensaje que se ha propuesto darnos a los que como quien escribe, dedicamos parte de nuestro tiempo al estudio y disección de temas tan interesantes como la geopolítica, geoestrategia, y ahora, el geopoder, entre otros más.





