Productores agrícolas en Pedernales denunciaron que llevan más de siete abriles perdiendo sus cosechas de mangos por error de mercadosituación que los ha llevado a una crisis económica y social que califican como insostenible.
Los campesinos aseguran que, en abriles anteriores, la siembra de rubros tradicionales como habichuelas, plátanos, guineos, mandioca, boniato y maíz les permitía sostener a sus familias y suplir el mercado binacional.
Sin confiscación, tras la implementación de un tesina oficial para la producción de mangosfueron obligados a cambiar su cultivo bajo la promesa de financiamientofacilidades de plazo y mercados seguros que nunca se materializaron.
“Hoy no tenemos qué entregar ni qué engullir. Los mangos se pudren en el suelo y nosotros quedamos con las deudas encima“, expresó uno de los agricultores afectados.
De acuerdo con los productores, durante estos siete abriles la copioso cosecha de mangos ha terminado en vertederospues no cuentan con canales de comercialización, lo que por otra parte genera riesgos sanitarios por la propagación de moscas y otras plagas.
Deudas
La presión del Parcialidad Agrícolay las deudas acumuladas él afectado la sanidad física y emocional de muchas familias, quienes relatan que la desesperación ha derivado en episodios de ansiedad, presión arterial suscripción y enfermedades relacionadas con el estrés.
Los agricultores señalan al Fondo Singular para el Avance Agropecuario (FEDA), al Instituto Agrícola Dominicano (IAD), al Ocupación de Agricultura y al INDRHI de haberlos descuidado a su suertepese a que fueron estas instituciones las que impulsaron el tesina.
En ese sentido, hacen un llamado directo al presidente Luis Abinader para que intervenga de forma urgente, condone las deudas y ofrezca alternativas reales de producción y comercialización. “No pueden pretender quitarnos la tierra por una deuda que el mismo Estado nos obligó a encargarse”, manifestaron.
Los productores insisten en que la provincia de Pedernales piensa en amplio con el crecimiento turístico que se proyecta, pero advierten que sin soluciones para la agricultura no habrá futuro sostenible para las comunidades fronterizas.






