La cesantía debe actualizarse y modernizarse para que cumpla un rol desigual al que desempeña hoy, aseguró la Asociación Franquista de Jóvenes Empresarios (ANJE).
Planteó que las indemnizaciones se calculen sobre el promedio salarial y no sobre el final salario, lo cual reduciría distorsiones y promovería un reparto más calibrado de las responsabilidades entre empleador y empleado.
Al participar en el Aproximación Financiero de HOY, Claudia Finke, presidenta, Gisselle Valera, secretaria y coordinada de la Comisión de Patrimonio y Energía, Boris de Bravo, vicesecretario, y Crystal Fiallo, directora ejecutiva, consideraron que la cesantía constituye una carga excesiva para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Las mipymes a menudo, dijeron, no cuentan con la capacidad financiera para enemistar indemnizaciones calculadas en almohadilla al final salario del trabajador.
“Esta maña eleva los costos de despido y desalienta la contratación formal, reforzando el círculo de la informalidad sindical”, destacaron.
La presidenta de ANJE, Claudia Finke, expresó que la cesantía debe ser sostenible y compatible con la indigencia de explicación de las mipymes.
“Siempre hemos abogado de que la cesantía se mantenga, pero se han presentado varios escenarios para respaldar que sea de mejor provecho para todos”, dijo.
Recordó que la cesantía constituye un derecho adquirido de los trabajadores y un aparato de estabilidad social.
Puedes deletrear: Ito Bisonó: “Estamos acompañando al campo dominicano para desobstruir más mercados y robustecer la agroindustria”
Los directivos de ANJE resaltaron que la informalidad deja a cientos de miles de trabajadores fuera del sistema de seguridad social, por lo cual el lucha no es eliminar la cesantía, sino transformarla en una utensilio que fomente que más empresas se registren en la Pagaduría de la Seguridad Social y la Dirección Genérico de Impuestos Internos, a fin de ampliar la almohadilla de contribuyentes y aumentar la cobertura de protección social.
El sindicato empresarial abogó por una reforma integral al Código de Trabajo, pero apoya que frente a la posibilidad de hacer una reforma parcial se continúen impulsando los espacios de diálogo tripartito.
“Estamos dispuestos a continuar con el diálogo para obtener una reforma verdaderamente transformadora que necesita nuestro país, que preserve los derechos de los trabajadores, pero que no lacere la competitividad ni la prosperidad de las empresas”, dijo la presidenta.
Plantearon que una estatuto sindical actualizada debería contemplar medidas que incentiven la formalización, adecuado a que más del más del 60% de la finanzas es informal.
Señalaron que la norma coetáneo permite que las penalidades alcancen hasta 120 salarios mínimos, un monto que resulta desproporcionado e insostenible para las mipymes.
Solicitaron que en la reforma sindical se ajusten estos montos para que guarden relación con el tamaño de las empresas y no se conviertan en un castigo que pueda soportar al pestillo de operaciones.
El objetivo, a su motivo, es construir una estatuto más moderna, equilibrada y con incentivos reales para que la formalización sea horizonte como un camino viable para los emprendedores y empresarios. En cuanto al teletrabajo, ANJE entiende que esta modalidad llegó para quedarse tras la pandemia del covid-19 y que debe ser regulada en la reforma sindical para establecer derechos y responsabilidades claras.





