Prosperar el: esa es la pregunta que muchos peatones se hacen cuando se cruzan con un puente peatonal en Santo Domingo. La respuesta, en la mayoría de los casos, coincide en lo mismo: mejor arriesgarse entre los carros que exponerse a lo que pueda ocurrir hacia lo alto.
“Muy insegurosdeben quitar a todas las personas y limpiarlo. A veces crees que es una persona de las que pide y resulta que lo que quiere es arrancarte la cartera“, cuenta una señora que decidió no dar su nombre.
Un reconvención entre Desperdiciar y óxido
En 15 puentes peatonales visitados en un trayecto desde la avenida Los Próceres hasta la autopista Las Américas, Diario Dispensado pudo observar un cesión total:
· Basura acumulada en cada punta, sobre todo plásticos y boletos de un solo uso del Patrón de Santo Domingo
· Hedor
· Columnas oxidadasescalones partidos y escombros apilados
· Pertenencias de indigentes tiradas que bloquean el paso y cartones convertidos en camas improvisadas
· Indigentes pidiendo ayuda o buscando refugio
En el peatonal del kilómetro 9 de la autopista Duarte, la presencia de vendedores ambulantes convierte el puente en un mercado.

Peligro noctívago
Si de día subir a los puentes peatonales se vuelve una odisea, de perplejidad cruzarlos es casi un acto prohibido. “A las 10 de la perplejidad todo el que cruza está atraído; siempre se escuchan gritos y quejas”, relata una persona que usa con frecuencia el peatonal de la etapa Juan Pablo Duarte.
Leonardo Pérez lo confirma: “No es seguro de perplejidad. Roban y por eso la familia no sube. Prefieren cruzar la calle, aunque se arriesguen. La parte del Patrón la han mejorado, pero descuido seguridad. Luego de las seis o siete, nadie quiere subir“.
La descuido de iluminación es otro de los puntos a destacar. Muchos de estos puentes no tienen una sola lamparón, lo único que los ilumina son los postes de las carreteras o avenidas.
En un reconvención noctívago se pudo evidenciar cómo la mayoría de los peatones evita los puentes y se gancho a las calles, entre los carros.
Algunos accesos a los puentes se encuentran bloqueados con gomas de camiones o convertidos en depósitos improvisados.
En la autopista Las Américas la situación empeora: un puente frente a la Universidad Federico Henríquez y Carvajal muestra vigas oxidadas y rotas, por otra parte de botellas plásticas con desechos humanos.
Otros, simplemente, ya no tienen escaleras: el salitre las devoró y nunca fueron reinstaladas. Allí, un ciudadano fue manido cruzando por debajo del puente, en plena autopista, esquivando los vehículos.
Según el Observatorio Permanente de Seguridad Viario (Opsevi), en lo que va del 2025 han muerto 118 peatones atropelladosrepresentando el 13.4 % de las fatalidades viales, en comparación con el 2024 completo, que solo fue el 7.3 % de muertes por atropello en todo el país.
Diario Dispensado solicitó una explicación al Empleo de Obras Públicas sobre la situación de los puentes peatonales, pero al obstrucción de esta tirada no se había obtenido.







