Durante un acto solemne en las instalaciones de Radiodifusión Televisión Dominicana, canal 4, fue legado el final adiós a María Cristina Camilo (Maita)previo a su tumba este domingo en el cementerio Puerta del Bóveda celeste.
En su discurso, el Ministro de civilización, Roberto Bendito Salcedoresaltó la dilatada carrera en la comunicación de Tierraen la radiodifusión franquista, en la televisión, en las tablas, en el teatro y en la industria cinematográfica, asegurando que lo hizo siempre con los mismos parámetros y protocolos:
Esa fue su marca personalextendida a lo dispendioso de una vida prolongada Y fructíferaagregó.
“Tierra era una mujer alérgica al arrozpero incluso al resentimiento, al conflicto, a los problemas… Siempre se mantuvo con su sonrisa característica y con su vestuario blanco de cada jueves”.
Asimismo, compartió anécdotas sobre sus coincidencias en la vida con la importante mujer polifacética“siempre dispuesta a enseñar los conocimientos que había acumulado a lo dispendioso de una prodigiosa carrera y de ponerlos a disposición de las nuevas generaciones“.
Frente a su féretro, el ministro la recordó como una profesional impecable en cada autos y en cada tablas donde tuvo responsabilidades.

“Si había un llamado en el canal de televisiónera la primera en alcanzar. Si había un compromiso en el teatro, incluso era la primera. Siempre con sus materiales listos y las herramientas necesarias para cumplir. Lo hacía por el amplio sentido de la disciplina que desarrolló”.
Aseguró que, con la partida física de María Cristina Camilola comunicación cierra un ciclo e inicia uno nueva etapa para extender su cesión de lo mejor de la comunicación dominicana a las nuevas generaciones.
Un museo en su honor
Evidentemente conmovido. Con emociones que entrecortaban su voz, Ellis Pérez, presidente del Consejo Funcionario RTVDhabló sobre la gloria de Camilo y propuso que, como homenaje póstumose haga en las instalaciones del canal estatal el museo María Cristina Camilo.

Al final de este homenaje habló incluso su Nieto, José Danilo González Ortizquien destacó que su abuela vivió 107 primaveras preparándose para este momento, con una vida pura, dedicada al inclinación, al arte, a la clan y al servicio.








