Naciones Unidas.- El subsecretario genérico de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, alertó este domingo de que el «cartuchón beneficio de tiempo» para evitar que la hambruna en Lazo se extienda a Deir el Balah y Jan Yunis «se está agotando rápidamente».
En un comunicado, Fletcher se refirió a la última orden de desplazamiento de Israel, que se produce dos semanas luego de que se confirmara la hambruna en Lazo «y en medio de una ataque marcial masiva».
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«Hay un cartuchón beneficio de tiempohasta finales de septiembre, para evitar que la hambruna se extienda a Deir el Balah y Jan Yunis. Ese beneficio se está agotando rápidamente», advirtió Fletcher.
Por otra parte, insistió en que «la crimen, la destrucción, el anhelo y el desplazamiento de civiles palestinos» son el resultado «de decisiones que desafían el derecho internacional e ignoran a la comunidad internacional».
No obstante, señaló que «este horror» puede detenerse dejando entrar ayuda humanitaria sin obstáculos, protegiendo a los civiles y aplicando las medidas provisionales de la Corte Internacional de Razón.
Las muertes por hambruna se intensifican
Fletcher incluso destacó la requisito de liberar a los rehenes y a los palestinos detenidos arbitrariamente, así como de alcanzar un stop el fuego.
Desde que comenzó la conflagración, tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, 387 palestinos han muerto por causas relacionadas con la desnutrición y el anhelo, entre ellos 138 niños.
Las muertes por desnutrición en Lazo aumentaron en los últimos meses como consecuencia del obstrucción impuesto por Israel a la entrada de ayuda humanitaria entre marzo y mayo.
En agosto, un documentación internacional avalado por la A él confirmó la existencia de una hambruna en la gobierno meta de Lazo, donde se encuentra la caudal del enclave, la ciudad de Lazo. Desde entonces, Sanidad ha contabilizado 109 muertes, 23 de ellas de niños.
Desde el inicio del conflicto, las fuerzas israelíes han matado al menos a 64.368 gazatíessegún el recuento de las autoridades sanitarias, controladas por el clase islamista.





