Washington (Efe) .- El Gobierno del presidente Donald Trump pesquisa deportar a Kilmar Ábrego Garcíaun salvadoreño que se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la lucha por asegurar el conveniente proceso a los inmigrantes en EE.UU., a Esuatini, un pequeño país al sur de África.
Según informaron varios medios estadounidenses, el Área de Seguridad Franquista (DHS) explicó a sus abogados que se le asignó un nuevo destino, conveniente a que el migrante -quien huyó a EE.UU. hace más de una división tras denunciar amenazas de pandillas en su país natal- expresó temor de su expulsión a otras naciones.
«Esa afirmación de miedo es difícil de tomar en serio, especialmente considerando que usted ha concreto (a través de sus abogados) que teme persecución o tortura en al menos 22 países diferentes», señaló el DHS en un escrito replicado por varios medios.
«No obstante, por la presente le notificamos que su nuevo país de expulsión es Esuatini, en África», añade el correo.
Ábrego García, quien trabajaba y vivía en Maryland cercano a su esposa y sus tres hijos cuando las autoridades lo arrestaron a inicios de año, pasó varios meses detenido en la prisión de máxima seguridad CECOT en El Salvador a la que se deportó por un “error funcionario”, pese a que contaba con un beneficio migratorio que impedía su expulsión.
La reapertura del caso de Ábrego
Tras una ardua batalla procesal, el Gobierno Trump lo trajo de reverso a EE.UU., donde se le arrestó nuevamente y permanece bajo custodia de las autoridades migratorias.
A finales de agosto, las autoridades revelaron que buscaban enviarlo a Uganda, pero sus abogados solicitaron a un mediador de inmigración la reapertura de su caso para pedir hospicio político.
La defensa de Ábrego pidió a un tribunal reabrir el expediente cerrado en 2019, cuando un mediador le negó una primera solicitud de hospicio, por presentarla fuera del plazo permitido, aunque evitó su deportación al considerar que su vida corría peligro en El Salvador.
La Casa Blanca ha dicho en repetidas ocasiones que su meta es expulsar a Ábrego García del país, a quien considera una persona “peligrosa” con presuntos lazos con pandillas de origen salvadoreño.
Con ese objetivo, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) detuvo al inmigrante el lunes pasado, luego de que se presentara a una cita en las oficinas de Baltimore (Maryland).
Ese mismo día, el Área de Seguridad Franquista informó que Ábrego García se encontraba en proceso de deportación a Uganda.






