EL AUTOR es diplomático. Reside en Santo Domingo.
Frente a una potencial crisis de seguridad en la región, proponemos la celebración de una Cumbre CELAC–Trump con el objetivo de precaver una subida que comprometa la paz regional y genere consecuencias humanas y económicas de gran magnitud.
Un choque de esta naturaleza podría representar un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación entre Estados Unidos y América Latina. Se trataría de la primera cumbre de este tipo en la historia de la CELAC, desde su creación en Playa del Carmen, México, en 2010.
La diplomacia preventiva debe constituir el eje central de esta iniciativa, cuyo propósito esencial es evitar una confrontación marcial que desemboque en un conflicto armado, inadmisible en el contexto presente. Latinoamérica y Estados Unidos están llamados a entenderse porque comparten un mismo espacio: el continente sudamericano.
Pese al creciente avance de China en la región, Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de América Latina y el Caribe. No obstante, esta posición podría hallarse amenazada si no se abordan con veterano comprensión las deposición de avance financiero de la región.

En relación con los flujos comerciales, recordamos que en 2023 el total del comercio de posesiones de América Latina y el Caribe (ALC) con su principal socio comercial, EE.UU, representó el 21.3% del comercio total estadounidense, equivalente a US$1.097 billones.
En ese año las exportaciones desde ALC con destino a EE.UU alcanzaron un valencia definitivo superior a los 611 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones estadounidenses con destino a la region US$486 mil millones, lo que representa un pasivo comercial de 125 mil millones de dólares a cortesía de America Latina y el Caribe.
En contraste, el comercio con China generó un pasivo de aproximadamente 33 mil millones de dólares para América Latina y el Caribe en 2023. Ese año, el comercio total entre ALC y China ascendió a cerca de 450 mil millones de dólares, lo que representó el 8,2 % del comercio extranjero total de China.
Las exportaciones desde ALC con destino a China alcanzaron los 208 mil millones de dólares, mientras que las importaciones chinas con destino a la región sumaron 242 mil millones de dólares, reflejando así un saldo imagen para ALC.
El desafío presente consiste en avanzar con destino a una veterano diversificación y sofisticación de las exportaciones latinoamericanas, incorporando más valencia anexo, tecnología y procesos industriales, con el fin de fomentar una relación más equilibrada y mutuamente beneficiosa.
El crecimiento sostenido del comercio con Estados Unidos consolida a este país como un socio clave, oportuno a su capacidad de consumo, dinamismo financiero y cercanía geográfica. Estos factores lo convierten en un pilar para la estabilidad económica y social de América Latina y el Caribe.
Abogamos por continuar explorando mecanismos de diálogo y cooperación constructiva con Estados Unidos, incluyendo la posibilidad de retomar la idea de un acuerdo de osado comercio continental. Esta iniciativa tendría un impacto extraordinario en el avance regional.
Más allá de la confrontación, los pueblos del continente sudamericano aspiran a la paz y al bienestar, como saco para una vida más próspera y digna. Por ello, se debe dar un chance a la diplomacia y totalizar la Cumbre CELAC-EE.UU
Jpm-am
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