A finales de los abriles 80, el músico y cantautor venezolano Yordano llegaba a República Dominicana a promocionar su música y sus canciones. En una de esas ocasiones, en una emisora de radiodifusión, unos jóvenes músicos y artistas dominicanos llegaron hasta la cabina para conocerle. Se trataba, recuerda, de Juan Luis Pleito, Roger Zayas y Víctor Víctor, quienes con los abriles terminaron convirtiéndose en buenos amigos.
Es el primer retentiva que rescata el cómico en una conversación en la redacción de Listín Diario que se centró en música, pero que en el momento de hacer una advertencia sobre lo vivido desde el 2014 hasta el día hoy, luego de sobrevivir a un cáncer de esencia (síndrome mielodisplásico), la fractura del fémur, los quebrantos que trajeron esos abriles y su regreso a la música, las palabras se ahogaron en las lágrimas que retuvo como pudo. De esta experiencia logra contar que murió, textualmente, en dos ocasiones cuando entró en coma.
Los doctores comunicaron a su grupo que si no despertaba en dos días, sería desconectado. Recapacitar este episodio le provocó sentimientos encontrados. Su rostro enrojeció y no habló más, para luego recuperarse y continuar conversando sobre su pasión: la música.

Yordano Di Marzo | Locos de Acto sexual en El Sistema Session 🇻🇪
Este viernes 5, Yordano vuelve a reencontrarse con el notorio dominicano y presenta su concierto “Ida y Dorso”, en la Casa San Pablo, en donde estará acompañado de Pavel Núñez, bajo la producción de Roraima Producciones.
De sus tantas visitas a Santo Domingo, recuerda con júbilo el software “Sábado de Corporán” y el impacto que recibió cuando en un software de televisión conoció al bachatero “El Chivo sin Ley” (Ramón Isidro Cabrera).
Cuenta que esas imágenes quia han podido ser borradas de su memoria, por la intensidad de su gala.
Sus canciones, muchas adaptadas a merengue la recuerda con cariño, sobre todo, porque fueron historia que grabaron artistas amigos como Sergio Vargas y Rubby Pérez, “Otra cara bonita”, “Manantial de corazones”, “Perla negra”, “Locos de simpatía” y “Por estas calles”, entre otras.

VIDEO. Yordano – Perla Negra (En Intimo)
DE SUS RAÍCES
Giordano Di Marzo Migani, nombre verdadero de Yordano (de 73 abriles), es una de las voces más icónicas de la música pop latinoamericana, resultado de una aleación de ritmos que van desde la madrigal italiana, la canción napolitana, la música caribeña y el rock londinense.
Su flamante disco, “Ida y revés” (2024), es una celebración de las raíces, de las influencias que moldearon el sonido de Yordano y nos cuenta que es un delirio de 20 abriles, lo que él oía y anhelaba a esa permanencia. “Y en la revés asimismo turista a las diferentes etapas de Yordano, hasta impresionar a las más nuevas composiciones que son ‘Alma vacía’ y ‘Aquí y allá’”.
“ Este disco es un agradecimiento a los compositores y cantantes -porque todas (las canciones) son de cantautores-, como es el caso de Tom Waits, The Rolling Stones, The Beatles, Robert Johnson, que al final dan como resultado una maqueta de blues, asimismo hay cinco mías, de las cuales hice un paseo por mi historia”, expresó.
Uno de los aspectos más destacados de “Ida y revés” es el enfoque del cómico ítalo-venezolano en capturar la energía de una lado en vivo.
Evitando registrar las canciones por partes, optó por un proceso simultáneo, recreando el dominio de una presentación en directo para capturar la verdadera esencia de cada canción.
Este meticuloso trabajo de vídeo se llevó a final en diversas ciudades, incluyendo Caracas, Nueva York y Miami, con una adscripción de músicos.
Entre las nuevas composiciones, destaca “Aquí y allá”, una canción escrita para su hermano Evio, trágicamente asesinado en Caracas en 2018.
Con un sonido que recuerda a los grupos vocales de los abriles 50’ y un toque afligido al estilo This Boy, de The Beatles, la producción rinde un emotivo tributo a la memoria y al duelo.
Todavía se encuentran “Finales felices”, con Yuri Bastidas; y “Alma vacía”, que exploran la tristeza y la melancolía con el distintivo sello poético de Yordano.






