El abridor izquierdo de los MOCHAS, KYLE FREELAND, estaba convencido de que el cañonero de los Gigantes, Rafael Deversse tomó demasiado tiempo para trotar su jonrón de dos carreras en el primer inning del articulación del martes.
Tras vaciarse las bancas y los bullpens con empujones de por medio, y luego de que los umpires y algunos jugadores de entreambos equipos separaran a los más alterados mientras la discusión continuaba con gritos a distancia, Devers finalmente completó su reconvención por las bases ocho minutos luego de que su batazo de 397 pies aterrizara en las gradas del huerta derecho para darle a los Gigantes una preeminencia temprana de dos carreras.
Fue un inicio caótico para un articulación que terminó con Triunfo 7-4 de San Francisco (70-69), que ha manada nueve de sus últimos 10 compromisos para colocarse otra vez por encima de .500 por primera vez desde el 9 de agosto.
DENVER — El abridor izquierdo de los Rockies, Kyle Freeland, estaba convencido de que el cañonero de los Gigantes, Rafael Devers, se tomó demasiado tiempo para trotar su jonrón de dos carreras en el primer inning del articulación del martes.
Tras vaciarse las bancas y los bullpens con empujones de por medio, y luego de que los umpires y algunos jugadores de entreambos equipos separaran a los más alterados mientras la discusión continuaba con gritos a distancia, Devers finalmente completó su reconvención por las bases ocho minutos luego de que su batazo de 397 pies aterrizara en las gradas del huerta derecho para darle a los Gigantes una preeminencia temprana de dos carreras.
Fue un inicio caótico para un articulación que terminó con Triunfo 7-4 de San Francisco (70-69), que ha manada nueve de sus últimos 10 compromisos para colocarse otra vez por encima de .500 por primera vez desde el 9 de agosto.
La trifulca derivó en expulsiones para Freeland y los infielders de los Gigantes, Matt Chapman y el dominicano Willy Adames, quien fue expulsado antaño de poder tomar un turno en el día de su 30mo cumpleaños.
Luego de que Devers enviara un dispersión en cuenta de 0-2 de Freeland a las butacas del huerta derecho, dio un paso con destino a detrás y caminó unos pasos mirando el alucinación de la pelota. Luego lanzó el bate y comenzó su trote, mientras Freeland le gritaba y le hacía señas con el guantelete para que corriera las bases.
Devers le contestó antaño de asistir a la auténtico. Tras pisar la almohadilla, comenzó a moverse con destino a un Freeland que se le acercaba.
“Yo no hice mínimo malo”, exclamó Devers. “No hice mínimo diferente a cuando conecto un jonrón. No sé por qué le molestó”.
Entonces comenzó la detonación de jugadores.
Chapman y Adames estuvieron entre los primeros en asistir, con Chapman intensificando la situación al empujar a Freeland. El inicialista de Colorado, Kyle Farmer, fue el primero en ayudar a los umpires a separar a los peloteros. El tumulto, con casi todos involucrados, se desplazó con destino a la intermedia, y el mánager de los Rockies, Warren Schaeffer, apartó a Freeland.
Cuando parecía que todo se calmaba, con Freeland cerca de la cueva de Colorado siendo sujetado por el coach de banca Clint Hurdle, Adames se soltó del montón y comenzó a gritarle de nuevo. La discusión siguió, pero el coach de banca de los Gigantes, Ryan Christenson, logró detener a Adames.
Freeland dijo que sus acciones no tuvieron mínimo que ver con la frustración por la temporada –tanto la de su equipo como la suya propia (3-14, 5.41 de EFE).
“Lo encontré sumamente irrespetuoso, que me dejara en evidencia así en el primer inning –luego de dar el jonrón, quedarse ahí mirándolo, tomarse su tiempo para asistir a la primera colchoneta. He estado en esta federación harto tiempo. Sé que él asimismo. Simplemente me parece extremadamente irrespetuoso y sentí que debía hacérselo asimilar.






