Willem Dafoe se atrinchera en un hotel vienés al borde de la cese en El sopladorla película que el cineasta argentino Gastón Solnicki ha llevado al Festival de Venecia para intrigar con las pugnas, persecuciones y metáforas que se viven entre los muros de ese vetusto edificio.
“Es una película muy rarasin duda. Como todas mis películas, no empiezan con una idea muy preconstruida”, reconoce en una entrevista con EFE el director porteñoacostumbrado en la Espectáculo veneciana.
La respiraciónriñonalestrenada en la sección Horizontes del festival, consagrada a las nuevas vanguardias, alumbra la persecución entre el antiguo propietario de un histórico hotel vienésa quien da vida Dafoe, y un patrón argentino dispuesto a comprarlo y demolerlo.
Se prostitución de una historia de vendaval enigmáticoa veces improvisado e incluso burlesco, que transita sobre varias líneas narrativas que se entrelazan para dibujar un hábitat amenazado y la lucha por obstinarse a ese circunscripción, aunque esté al borde de la desaparición.
Solnicki (Buenos Aires, 1978) actúa en su propia obra para dar vida al enigmático constructor argentino llegado para hostigar a Dafoe y perseguirlo hasta que, lógicamente, uno y otro acaban a “tartazo” libre sobre una resbaladiza pista de patinaje.
“Uno de los tantos milagros es que la película exista y que Willem haya tenido desde el principio interés en hacerla“, sostiene el realizador.

Otro negociador importante de esta obra es la improvisación en las interpretacionespoco que el cineasta argentino considera “una estilo de vida“, parafraseando al Director Jonas Mekas.
“Hay mucha improvisación, lógicamente hay poco burlesco en mis películas. Pero improvisación como decía Mekas, como la forma más holgado de concentración, no como un truco o una técnica que se imita o aprende, sino como una estilo de vida“Él afirma.
Sección Horizontes
Por otro costado, El soplador cierra una trilogía vienesa que empezó con ‘en la oscuridad (2018), una oscura oda a su fallecido amigo Hans Hurch, y ‘Un pequeño paquete de sexo‘(2022).
Pero todavía supone el regreso de este cineasta al representativo Festival de Veneciadonde por otra parte de su ‘Preparación a la oscuridad‘, estrenó otras de sus películas más importantes, De color garzo (2016), y formó parte de su cuerpo en la tirada de 2017.
“Para mi es un ostentación enorme estar en la Espectáculo. Hay una privilegio inimaginable aquí, ya que mis películas son raras para estos festivales”, celebra.
Los sopladores es una de las diecinueve películas que compiten en la sección Horizontes veneciana, la segunda en importancia de la Selección Oficial y cuyo campeón se dará a conocer en la incertidumbre del próximo sábado.






