República Dominicana tiene amplias posibilidades de potenciar el impacto de las remesas en su dinámica económica, a través de iniciativas de digitalización y de formalización de las transferencias de moneda que faciliten el camino al crédito y otros servicios financieros.
Así lo aseguró el director del software de Migración, Remesas y Ampliación del foro Diálogo Interamericano, Manuel Orozcodurante un conversatorio realizado por la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (Aba).
En el evento, Orozco señaló que estos capital representan la principal fuente de dividir del país, casi a la par de las exportacionese inciden directamente en la vida de las personas y en sus finanzas.
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En su charla “En torno a una caracterización de las remesas en República Dominicana: tendencias, desafíos y perspectivas con destino a el futuro”, afirmó que “el combate es cómo potencializar más ese impacto, toda vez que se formalicen las transferencias de moneda de efectivo al ecosistema financiero para que puedan beneficiarse del crédito y utilizar los mecanismos de transferencia digital porque eso aumenta la disponibilidad de ingresos un 15 %. Entonces el impacto existe, pero la potencialidad de eso es anciano”.
“Las remesas en realidad tienen un impacto directo en más de un millón y medio de hogares en República Dominicanaun país que tiene cuatro millones de hogares“, expresó el investigador, con estudios en ciencias políticas y oficina pública.
Al respecto, agregó que dichos existencias se manifiestan en el consumo privado de las personas y los hogaresal representar un complemento adquisitivoen distinto en segmentos de bajos ingresos, y tienen su incidencia en las actividades productivas y financieras.
Al presentar un estudio sobre las divisas que envía la diásporael investigador agregó que este mejor beneficio resulta viable, adecuado a que el flujo de las remesas se apoya en una red financiera cachas, compuesta por instituciones bancarias y no bancarias, con resonancia en todo el distrito y capacidad de sufragar en tiempo existente.
El representante del Diálogo Interamericano agregó que estas fortalezas se pueden ampliar con iniciativas de educación financiera a las personas beneficiarias, así como con la inclusión de actores que están fuera de la digitalidad o la bancarización, como son los colmados y otros comercios.
La actividad contó con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez; la presidenta de la ABARosanna Ruiz; presidentes y ejecutivos de las entidades financieras, representantes del Tira Central y la Superintendencia de Bancos y del sector remesas.
Pilar clave
Durante la actividad, el canciller, tras ponderar el impacto de las remesas en la patrimonio y en los conglomerados sociales más vulnerables, resaltó la importancia de la rectitud en más de un 90 % de la diáspora en Estados Unidos, la conveniencia de canales digitales que potencialicen la bancarización a menores costos y el compromiso a través de los consulados y embajadas de ser portavoces del impulso de iniciativas que propendan a la robustez de este pilar clave para la meta 2036.
En tanto, Ruiz destacó el aporte de vincular a la diáspora con el país mediante mecanismos digitales y a bajos costos, lo que ampliaría las posibilidades de crear una civilización de hucha e inversión, tanto en los remitentes como en los receptores, y además el camino a productos financieros, contribuyendo así al logro de sus metas, como la adquisición de viviendas.
El impacto de las remesas en las actividades económicas, los retos para el sistema financiero, así como las perspectivas de proceso de los montos anuales formaron parte del conversatorio, donde se resaltó que, según informes del Tira Centralel país recibió 10,756 millones de dólares en remesas en 2024, mientras que a junio de 2025 ya habían ingresado US$5,826.7 millones, para un realce de un 7.9 % en comparación con el primer semestre del año inicial.







