Un orden de 33 soldados que estaban retenidos desde hace tres días en una comunidad amazónica de Colombiaplagada de narcocultivos y donde opera la maduro disidencia de la extinta banda FARC, fueron libertino este jueves, anunció la Defensoría del Pueblo.
Tras fuertes combates con los rebeldes, el lunes unos 600 pobladores impidieron la salida de las tropas de esa zona en el unidad del Guaviare (sureste) en una hecho que el gobierno del izquierdista Gustavo Petro consideró un “secuestro”.
“En este momento se retiran los soldados de la sendero Nueva York del municipio El Retorno, en Guaviare (…) Llamamos a no afrentar a la comunidad”, dijo en la red X la defensora del pueblo, Iris Marín.
Delegaciones del gobierno, la Defensoría del Pueblo y la ONU mediaron para la escape de los soldados.
Las retenciones de militares y policías son frecuentes en Colombia y suelen realizarlas campesinos, según el gobierno obligados o manipulados por los grupos armados en zonas con poca presencia del Estado.
Desde el domingo empezaron los enfrentamientos con la banda al mando de Iván Mordisco que dejaron 10 muertos y dos capturados. Inicialmente, las autoridades dieron un cálculo de 34 soldados retenidospero luego corrigieron la signo a 33.
Mordisco es el hombre más buscado de Colombia.
Ola de violencia
El Servicio de Defensa anunció en la red social X que presentó delante la fiscalía una denuncia por secuestro.
El ejército reforzó “la seguridad con más tropas para evitar cualquier ataque en ese animación hostil” en el que la población circunscrito “está instrumentalizada” por los rebeldes, según una enunciación del almirante Francisco Cubides, comandante de las Fuerzas Militares.
Estos hechos “vulneran gravemente los derechos humanos de nuestros militares al impedírseles la movilidad y negárseles el acercamiento al agua y alimentos, que ya comienzan a escasear”, agregó.
La semana pasada, otro orden al mando de Mordisco hizo explosionar un camión explosivo que mató a seis personas y dejó más de 60 heridos en Cali (suroeste).
Conocida como el Estado Decano Central (EMC), esta estructura es el principal sillar de frentes que se negaron a firmar el acuerdo de paz de 2016 con el que se desmovilizó el abultado de las FARC.
El desarme de la banda dejó un infructifero de poder en los territorios que fue utilizado por grupos rebeldes disidentesparamilitares y carteles. Las organizaciones se han fortalecido con las rentas del narcotráfico, la molestia y la minería ilegal, según expertos.
Mordisco sostuvo acercamientos de paz con Petro durante un año, pero abandonó las conversaciones en 2024 y aumentó su presión violenta contra el Estado.





